La Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), denunció hoy que los derechos de los indígenas son violados reiteradamente en el país y que decenas de pueblos se encuentran al borde de la extinción.

"El actual panorama de violaciones a los derechos de los pueblos indígenas en Colombia es crítico, sistemático y reiterativo, pese a los llamados que han realizado diversos organismos entre ellos Naciones Unidas", señaló la Onic en un comunicado.

La organización colombiana presentó este martes en la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, un informe sobre la crisis humanitaria y violación de sus derechos.

En Colombia, 65 de los 102 pueblos indígenas reconocidos como tales, se han declarado "en riesgo, debido al conflicto armado, a la discriminación y la falta de protección".

Según la Onic, los organismos internacionales "han llamado al Gobierno colombiano a atender la aguda crisis de Derechos Humanos para los diversos pueblos", e igualmente "la Corte Constitucional ha advertido que muchos pueblos indígenas se encuentran en peligro de extinción a causa del conflicto y el desplazamiento forzado".

Asimismo, señala que los pueblos indígenas en Colombia "seguimos a la espera de que el Gobierno Nacional firme, sin reservas, la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas del 13 de septiembre de 2007".

Para los aborígenes colombianos, "esta fecha no ha sido una concesión de los Estados, sino que ha sido fruto de las luchas que a lo largo de la historia hemos desarrollado y que han contribuido a la conquista de derechos y su materialización a través de normas, decretos, convenios, declaraciones que protegen nuestras condiciones y derechos en el mundo".

Sin embargo, añade enseguida, "aún estamos lejos de ver que los Estados y sus gobiernos cumplan con los compromisos adquiridos respecto de los derechos de los pueblos indígenas".

La Onic resalta que en algunos pueblos "la situación es mucho más critica que otros" y cita como ejemplo la de los Nukak Maku y los Guayaberos, pueblos ubicados en selvas del sureño departamento del Guaviare.

También la de los Hitnu y los Sicuani en Arauca (este) que "se encuentran en un alto peligro de desaparecer" por "la presencia de grupos armados legales e ilegales en sus territorios" que "han alterado sus formas tradicionales culturales de vida y son víctimas constantes del desplazamiento, confinamiento, amenazas y asesinatos".

La Onic denuncia igualmente que entre los pueblos que son "blancos de sistemáticas y masivas violaciones a sus derechos" se encuentran los Awa, ubicados en Nariño y los Nasa en el Cauca (ambos en el sur del país).

Igualmente alude a los Embera, ubicados en nueve departamentos, los Wayuu, en la zona de la extensa Guajira al norte, los Zenu en Córdoba y Sucre (norte) y la de otros pueblos indígenas ubicados en la Sierra Nevada, la Orinoquia, la Amazonia, que padecen situaciones similares.

La organización colombiana precisa que entre esas situaciones figuran el "desplazamiento constante por confrontaciones armadas, amenazas, desapariciones, masacres, presencia de minas antipersonales y reclutamiento forzado de menores y jóvenes".

También, "asesinatos, por ocupación de sus tierras y sitios sagrados, confinamiento y controles de movilidad de personas y bienes, controles de comportamientos culturales ajenos, violencia contra las mujeres traducidos en acosos y abuso sexual, detenciones y señalamientos".