El expresidente chileno Ricardo Lagos (2000-2006) fue increpado hoy por estudiantes que se encuentran movilizados en demanda de una mejor educación pública, por su gestión en esa materia durante su mandato.

A la salida de la Universidad de Viña del Mar, a 128 kilómetros al noroeste de Santiago, y tras finalizar una conferencia, Lagos se encontró con un grupo de estudiantes que se abalanzaron contra él, mientras sus agentes de seguridad hacían ingentes esfuerzos por mantener distancia entre los exaltados jóvenes y el exmandatario.

Los estudiantes, pertenecientes a la misma casa de estudios, intentaron agredirlo cuando Lagos antes de abordar su vehículo trató de responder a los jóvenes.

Los muchachos le manifestaron su rechazo a su gestión en materia de educación durante su mandato y le pedían respuestas del porqué Chile había invertido dineros en el extranjero y no en la educación durante su magistratura, lo que fue seguido por gritos y consignas a favor de la movilización.

Lagos alcanzó a responder a los periodistas que lo sucedido es parte de la democracia "el permitir que los jóvenes se expresen", mientras su vehículo era golpeado por los estudiantes.

La acción de los jóvenes contra Lagos se viene a sumar a la ocurrida el pasado lunes cuando unos cien estudiantes universitarios llegaron hasta la Fundación Dialoga para exigir a la presidenta del directorio de la entidad, la exmandataria y actual directora ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet (2006-2010), que dé a conocer su posición respecto de las demandas del movimiento estudiantil.

Los jóvenes irrumpieron en las dependencias de la entidad, ubicadas en el ayuntamiento de Providencia cargando una caja gigante de "pastillas para la memoria".

"La crisis que vive nuestro sistema educativo pesa sobre los hombros del Gobierno militar, los cuatros presidentes de la Concertación (1990-2010) y del presidente Piñera", justificó en la oportunidad, el vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Francisco Figueroa.

"Es hora que toda la clase política exprese una posición clara y sin medias tintas sobre estos temas", sostuvo el dirigente, quien junto a todos los demás se retiraron posteriormente pacíficamente del lugar.

Los estudiantes chilenos iniciaron estas movilizaciones a mediados de mayo para exigir que el Gobierno central vuelva a administrar la educación primaria y secundaria, que se prohíba a las instituciones privadas lucrarse con la educación y que se garantice en la Constitución el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad.

El Gobierno chileno descartó este miércoles presentar nuevas propuestas de reforma educativa a los estudiantes y los invitó a dialogar sobre las 21 medidas que presentó la semana pasada.

"No hay una nueva propuesta porque creemos que en la que se entregó el lunes pasado están todos los temas", dijo el portavoz de la Moneda, Andrés Chadwick, en alusión al plan presentado ese día por el ministro de Educación, Felipe Bulne, que fue rechazado por las federaciones estudiantiles.

Las federaciones consideraron insuficiente lo relacionado con una garantía constitucional de la calidad y gratuidad de la educación pública, la prohibición del lucro de las universidades privadas y la devolución al Estado de la administración del sistema de enseñanza.

Sobre la base de ese rechazo, reforzado por un paro nacional que este martes, según cifras oficiales, dejó 78 lesionados, 55 de ellos carabineros y 396 detenidos en manifestaciones que según los estudiantes movilizaron a medio millón de personas en todo Chile, las federaciones habían dado plazo hasta hoy al Gobierno para mejorar su propuesta.