Dos ex patrulleros civiles acusados de haber participado en la masacre de 268 personas en la aldea Plan de Sánchez el 18 julio de 1982 fueron capturados el miércoles por las autoridades guatemaltecas.

El Ministerio Público y la Policía Nacional Civil detuvieron a Lucas Tecu, ex comisionado militar, y Mario Acoj, ex patrullero de defensa civil, en el municipio de Rabinal, Baja Verapaz, 120 kilómetros al nororiente de Ciudad de Guatemala.

Se espera que se ejecuten otras seis órdenes de captura por este hecho.

Edgar Pérez, abogado de las víctimas, confirmó las capturas y dijo que estaba complacido por la aprehensión de los presuntos victimarios. Pérez dijo que Tecú fue el jefe de los comisionados militares en Rabinal en la década de 1980, y que habría participado en la planificación y ejecución de la masacre.

"La masacre se hizo un día de mercado, cuando toda la gente estaba en la plaza, allí los reunieron a todos, separaron hombres y mujeres, a algunos incluso los quemaron", dijo Pérez.

Por este hecho, sobrevivientes y víctimas presentaron una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la cual se condenó al Estado de Guatemala por la violación de los Derechos Humanos de las 268 personas.

El acoso del Ejército a la comunidad comenzó a principios de julio de 1982, cuando un avión sobrevoló la aldea Plan de Sánchez y bombardeó sectores cercanos a zonas pobladas. El 15 de julio, una unidad del Ejército instaló en la aldea un campamento con la finalidad de inspeccionar las casas y preguntar por los hombres de la comunidad.

El domingo 18 de julio de 1982, a las ocho de la mañana, los pobladores fueron atacados con granadas de mortero. Entre las dos y las tres de la tarde un comando de 60 soldados, acompañados por comisionados militares y patrulleros civiles ingresaron a la aldea. Iban uniformados y armados en busca de supuestos guerrilleros.

"Los habitantes de Plan de Sánchez eran acusados por los militares de pertenecer a la guerrilla, ya que se negaban a participar en las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). En consecuencia, en Plan de Sánchez existía un clima de temor considerable que ocasionó que los hombres abandonaran la comunidad para esconderse del Ejército", dice la demanda ante la Corte Interamericana.

La demanda también explica que entonces separaron a los hombres de las mujeres. "Las niñas y mujeres jóvenes fueron llevadas a un lugar, aproximadamente veinte niñas entre 12 y 20 años fueron llevadas a una casa donde fueron maltratadas, violadas y asesinadas", detalla el documento.

Otras personas fueron reunidas en casas. A las cinco de la tarde los miembros del comando lanzaron granadas de mano al interior de las viviendas y luego dispararon sus armas de fuego contra las personas que se encontraban allí. Los disparos duraron hasta las ocho de la noche, testificaron sobrevivientes.

Las víctimas eran en su mayoría de la etnia Achí. Al día siguiente, los soldados obligaron a los sobrevivientes a enterrar en el mismo lugar a los muertos. No pudieron reconocerlos porque fueron calcinados. De acuerdo con el abogado Pérez, en el lugar se realizaron un total de 23 exhumaciones que permitieron identificar a 268 personas.

En 1996 Guatemala puso fin a una guerra de 36 años que dejó más de 200.000 muertos y desaparecidos, según la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) auspiciada por Naciones Unidas. En su informe final, dicha comisión reveló que el 93% de las violaciones más crueles a los Derechos Humanos de la población fueron cometidas por el Ejército de Guatemala.