El oro continuó hoy con su imparable ascenso de la semana ante el nerviosismo y la volatilidad en los mercados de valores y cerró en 1.784,3 dólares la onza en la Bolsa Mercantil de Nueva York, su tercer récord histórico consecutivo, en una jornada en la que llegó a superar los 1.800 dólares.

Los contratos de oro más negociados esta tercera jornada de la semana, los de vencimiento en diciembre, sumaron 41,3 dólares al precio de cierre anterior.

Así, el oro acumula tres jornadas consecutivas en máximos históricos, ya que el lunes cerró en un récord de 1.713,2 dólares la onza, que revalidó el martes al cerrar en los 1.743 dólares y volvió a superar esta jornada.

Este metal precioso subió hoy un 2,37 %, en una sesión en la que además se llegaron a cerrar contrataciones por 1.801 dólares la onza, lo que supone la primera vez que el oro sobrepasa la barrera psicológica de los 1.800 dólares.

El oro se vio impulsado de nuevo por su posición como valor refugio en estos días de inestabilidad y nerviosismo en los principales mercados bursátiles del mundo, como Wall Street, que a una hora para el cierre de la sesión registraba un descenso del 2,81 % en su principal indicador, el Dow Jones de Industriales.

La huida de los operadores del mercado de valores se producía en medio de las dudas sobre la recuperación económica de EE.UU., sobre todo después de que la Reserva Federal (Fed, banco central) anunciara el martes que mantendrá hasta al menos 2013 las tasas de interés por debajo del 0,25 %.

En ese sentido, la Fed reconoció que el crecimiento de la economía estadounidense hasta junio ha sido "considerablemente más lento que lo esperado".