El dólar se depreció hoy hasta la banda superior de los 76 yenes en Tokio, muy cerca de su nivel mínimo histórico de posguerra, tras la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés cerca de cero al menos hasta 2013.

Al cierre de la plaza de Tokio hoy, el dólar se intercambiaba en torno a los 76,68 yenes, e incluso llegó a caer hasta los 76,66 yenes, cerca de los 76,25 yenes registrados el pasado 17 de marzo, su mínimo desde el fin de la II Guerra Mundial con respecto a la divisa nipona.

El jueves pasado, Japón decidió intervenir unilateralmente el mercado de divisas para depreciar su moneda después de que ésta se acercara a esos niveles máximos de posguerra con respecto al billete verde.

La operación, que se calcula ascendió a entre 4,4 y 4,6 billones de yenes (entre 39.800 y 41.700 millones de euros), envió al yen a la banda de las 80 unidades frente al dólar, aunque no ha servido para frenar una nueva apreciación.

Además, el dólar ha sufrido en la última semana la presión provocada por la rebaja de la deuda estadounidense por parte de la agencia Standard & Poor's y la posterior decisión de la Reserva Federal de mantener su política monetaria durante los próximos dos años.

El euro, por su parte, se depreció hasta la banda baja de los 110 yenes ante la persistente preocupación por los problemas de deuda en la zona del euro.

La fortaleza de la divisa nipona ha pesado hoy sobre los valores exportadores en el parqué tokiota, con los inversores pendientes de otra posible intervención del Gobierno japonés en el mercado de divisas.

El ministro japonés de Finanzas, Yoshihiko Noda, afirmó hoy que Japón consultará con otras naciones eventuales acciones ante la subida del yen, aunque Japón ya advirtió el lunes de que volverá a intervenir en el mercado de divisas si detecta fluctuaciones excesivas en su tipo de cambio.

Una moneda local fuerte perjudica a los exportadores nipones, puesto que afecta a su competitividad y reduce sus beneficios en el exterior a la hora de repatriarlos.