La crisis financiera que enfrenta Estados Unidos "genera incertidumbre en Centroamérica porque podría repercutir de forma negativa debido a la dependencia comercial" señaló hoy en Guatemala el colombiano Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial (BM) para la región.

Los últimos acontecimientos en EE.UU. "generan una gran incertidumbre" debido a que se espera que "tengan una repercusión negativa en México y Centroamérica", países que "tienen muy concentrado su comercio e inversiones con Norteamérica", dijo Jaramillo en entrevista con Efe.

Sin embargo, indicó, "no creemos que esto vaya a generar una caída importante del crecimiento" de las economías centroamericanas, sino que este se de "más lentamente de lo que pronosticábamos" a principios de este año, cuando se fijaron tasas de alrededor del 3 % para 2011.

"Nos preocupa porque esperábamos que este año y el próximo Centroamérica llegara a tasas del 4 y el 5 %, para retomar la dinámica que tenían antes de la crisis", niveles de crecimiento indispensable "para seguir luchando contra la pobreza y generar ingresos fiscales para hacer las inversiones en infraestructura que se requiere", anotó.

Según Jaramillo, las últimas noticias sobre la crisis financiera global hacen pensar al BM que "la recuperación de la economía de Estados Unidos será más lenta de lo que esperábamos", ya que se podría demorar al menos dos años más para que "retome tasas de crecimiento más normales".

Para amortiguar los efectos negativos de la crisis, explicó, los países de la región deben "revisar las proyecciones y empezar a generar más recursos para poder mantener flotantes sus economía".

Ello implica, indicó, "soluciones mixtas" que deben ir desde la reducción de "gastos innecesarios", incrementar "la efectividad del gasto", así como la captación de mayores recursos para el Estado.

"Hay que evitar el despilfarro, ya sea por corrupción o porque se gasta en proyectos que no tienen mucha utilidad social", así como "hacer exámenes rigurosos de los presupuestos de cada país, y ver que efectivamente los pocos recursos con que se cuenta se utilicen de la mejor manera posible", recomendó.

No obstante, subrayó, "hay que hacer inversiones en el tema social, porque la región tiene una enorme desigualdad, pobreza extrema y desnutrición", pero las mismas deben estar enfocadas en "atender esas necesidades" de forma eficiente.

También pidió a los Estados de la región "no descuidar" el gasto en "inversiones para el crecimiento futuro", principalmente en infraestructura.

"Sin inversión productiva y en infraestructura, en carreteras, puertos y energía, la economía tendrá un techo de crecimiento que impedirá que haya más recursos para que el Gobierno invierta en los proyectos sociales", explicó.

Además, agregó, Centroamérica tiene que poner en práctica las recomendaciones que desde hace mucho tiempo le han venido haciendo los economistas de "diversificar, y no concentrarse en un solo mercado".

Jaramillo se unió al Banco Mundial en 1989 a través del programa para Jóvenes Profesionales, y desempeñó diversos cargos en la institución, incluyendo gerente sectorial en el departamento de Reducción de Pobreza y Manejo Económico de la región de Europa y Asia Central y líder sectorial en el mismo departamento para Latinoamérica y el Caribe.