Dos agencias federales de EE.UU. anunciaron hoy que invertirán 3,9 millones de dólares en 34 proyectos para la preservación digital de cerca de 50 idiomas en peligro de extinción.

Se trata de la séptima ronda del programa "Documentando lenguajes en peligro de extinción" (DEL), una campaña conjunta de la Fundación Nacional de las Ciencias (NSF) y la "National Endowment for the Humanities" (NEH), que anunciaron la distribución de fondos en un comunicado conjunto.

Los fondos financiarán estudios y proyectos relacionados con idiomas y dialectos de la península de Kamchatka, en Rusia; los estados de Nuevo México y Oklahoma, en EE.UU.; un lenguaje en Oaxaca, México, y la documentación del uso del quechua entre los niños en Bolivia y Perú, entre otros.

El dinero estará destinado, por ejemplo, a la preservación digital del karuk y el yurok, dos lenguajes indígenas en el norte de California, donde sólo "un puñado" de ancianos todavía lo utilizan, indicó el comunicado.

El interés de los investigadores se debe a que los documentos académicos tienen "poca información" sobre esas dos lenguas, por lo que parte del dinero ayudará a analizar todo el trabajo realizado el siglo pasado y continuar las investigaciones en curso.

"Tenemos que mejorar la documentación de lenguajes en peligro de extinción antes de que sean silenciados", dijo Myron Gutmann, subdirector de Ciencias Sociales de la NSF.

Esos idiomas "son una fuente irreemplazable de información lingüística y cognitiva, y los recientes avances en la tecnología informática hacen posible integrar y analizar esos conocimientos de forma más completa", agregó.

Algunos proyectos financiados por el programa buscan mejorar el conocimiento de los aspectos "universales" de los idiomas y lo que éstos puedan explicar sobre los procesos cognitivos del ser humano.

El comunicado citó el ejemplo de Jurgen Bohnemyer, un investigador de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY, en inglés), que investiga cómo la gente representa "el concepto de espacio" en 25 idiomas hablados en todos los continentes.

Otro proyecto financiado por EE.UU. ayudará a estudiar el proceso de adquisición del chuj entre los niños, un lenguaje del sur de México y el oeste de Guatemala relacionado con los mayas y que es uno de los que afronta el mayor riesgo de desaparecer, indicó la nota.

Para el presidente de NEH, Jim Leach, la extinción de un idioma antes de que sea documentado "limita nuestro entendimiento de la forma en que la gente se relaciona con su entorno social y natural".

"Al apoyar la creación de diccionarios, archivos gramaticales y digitales, el programa DEL preserva y hace accesible un vasto conjunto de información cultural que refleja las tradiciones y sabiduría acumulada de los pueblos que han vivido y florecido en nuestro planeta compartido", agregó Leach.

Entre los proyectos financiados por las agencias federales figuran uno para el estudio y creación de un diccionario del itelmen, hablado por menos de una veintena de personas en la península rusa de Kamchatka, y otro similar para el estudio del apache mescalero, hablado por menos de 900 personas en el sur de Nuevo México.

También se destinarán fondos para el estudio del tataltepec de Valdés Chatino, hablado por menos de 2.000 personas en Oaxaca (México), y para otros estudios lingüísticos.