El Gobierno de EE.UU. indicó hoy que no hará más esfuerzos por colaborar con el régimen sirio, después de enviar el mensaje de que Bachar Al Asad ha perdido la legitimidad, y pidió que la comunidad internacional imponga nuevas sanciones.

"Es imposible tener cualquier tipo de colaboración con un régimen que hace ese tipo de cosas a gente inocente. No puedo usar la palabra 'colaboración' para hablar del punto en que nos encontramos hoy", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

Nuland señaló que cuando el presidente Barack Obama llegó al poder en 2009 hubo "un esfuerzo para pasar página y comenzar de nuevo en muchos sitios donde las relaciones habían sido difíciles", algo que funcionó "muy bien" en algunos países.

"En el caso de Siria enviamos el mensaje de que si estaban dispuestos a abrir el país políticamente, a convertirse en reformistas, a trabajar con nosotros en la paz en Oriente Medio y otras preocupaciones que compartimos podemos tener un tipo de colaboración nueva y diferente", explicó la portavoz.

"(Pero) ese no es el camino que escogió Asad", añadió.

Washington continuará tratando de dialogar con las autoridades sirias a través de su embajador en Damasco, Robert Ford, aunque con el único fin de transmitir el mensaje de que "lo que hace Asad es repugnante", aseguró Nuland.

"El punto en el que estamos es el de hacer lo que se pueda con la influencia de Estados Unidos, sea directamente en Siria o con nuestros aliados o los países vecinos, para acabar con el derramamiento de sangre", matizó.

La portavoz se mostró optimista ante la posibilidad de que las Naciones Unidas adopten próximamente nuevas acciones contra el régimen sirio, impulsadas por nuevas señales de condena como las emitidas el fin de semana por la Liga Árabe.

"Las acciones que Asad ha tomado en la última semana, creo, han captado la atención de aquellos países más reticentes a criticarlo públicamente. Creemos que esta condena política debe venir seguida por más acciones en el lado económico para aumentar la presión en Siria", indicó.

En concreto, Estados Unidos busca que la ONU valore nuevas sanciones al petróleo y al gas siria, algo que, aseguró, "no se aplicaría particularmente en el contexto estadounidense", porque los contactos económicos con Siria "son limitados".

Nuland no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de que Estados Unidos dicte nuevas sanciones contra el régimen esta semana, tal y como han apuntado varios medios del país.