La Policía anunció el miércoles la captura de una mujer que está pedida en extradición por las autoridades de Estados Unidos y a quien describen como una socia en Colombia del narcotraficante mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán.

El director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, explicó en rueda de prensa que Dolly Cifuentes Villa, alias "La Meno", de 47 años, fue capturada el lunes por la noche en un exclusivo sector de la ciudad de Medellín, 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

El jefe policial añadió que es hermana de Francisco Cifuentes Villa, asesinado en abril de 2007 y "quien entre los 80 y 90 se convirtió en piloto personal y hombre de confianza del entonces jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria".

Desde que fue asesinado Francisco Cifuentes, precisó Naranjo, "sus hermanos Alexánder, Jorge Milton y Dolly de Jesús, en compañía de María Patricia Rodríguez, (alias "La Señora" o "La Doctora"), la viuda de Francisco Cifuentes, asumieron el control de los negocios ilegales, hasta convertirse en socios y aliados estratégicos de Joaquín Guzmán Loera, alias 'El Chapo Guzmán', cabecilla del cartel de Sinaloa y considerado como el narcotraficante más buscado del mundo", dijo Naranjo.

"La Meno" es requerida en extradición por una Corte para el Distrito Sur de Florida por los delitos de narcotráfico y lavado de activos, dijo el oficial.

Según el oficial, la mujer era la encargada del lavado de dinero del narco a través de empresas de fachadas de importaciones y que tenían oficinas en Colombia, México, y Panamá, entre otros.

"Es una persona que realmente arrastra un prontuario criminal vinculado al narcotráfico al más alto nivel de la conexión entre narcotraficantes colombianos y mexicanos", dijo.

Alias "La Señora" o "La Doctora", de 38 años, fue capturada en febrero de 2010 es una vasta redada de la Policía colombiana en contra de estructuras de lavado, acopio y transporte de cocaína rumbo a México para el mercado de Estados Unidos.

Según dijo en su momento el general Naranjo, Rodríguez fue presionada por El Chapo Guzmán porque el difunto esposo de la mujer le había quedado debiendo un cargamento de entre seis y siete toneladas de cocaína, pero ella decidió seguir en el negocio del tráfico y no vender sus propiedades para saldar la deuda.

Entonces Rodríguez prestó sus fincas heredadas de su marido para acopiar drogas y para que avionetas, compradas por los propios narcos o alquiladas, cargadas de cocaína salieran del país rumbo a México vía naciones como Centroamérica.

En octubre pasado, Rodríguez fue extraditada a Estados Unidos.