Un activista en Deir el-Zour dijo que las tropas sirias han tomado el control de uno de los focos del movimiento prodemocrático en el este del país, después de intenso fuego de artillería y tiroteos, en momentos en que la comunidad internacional intensificaba su presión sobre el presidente a fin de que ponga fin a la represión de sus opositores.

El activista, que optó por mantenerse anónimo por temor a represalias, dijo que el barrio Mattar Qadim del este de la ciudad fue el último en caer el miércoles. La ciudad estuvo bajo el ataque de las fuerzas del presidente Bashar Assad durante cuatro días.

"Están disparando contra todo lo que se mueva", dijo el activista por teléfono a The Associated Press. "La situación es terrible. Las panaderías y farmacias están cerradas y el alimento y fórmula para bebés es escasa", destacó.

La violenta campaña es continuación de un patrón de problemas en el país, con los soldados sirios que utilizan la fuerza para tratar de acabar con las revueltas que ya llevan cinco meses.

Las autoridades sirias acusan de la agitación a terroristas y bandas criminales, mientras los manifestantes aseguran que no tienen armas y simplemente buscan reformas.

Mientras tanto, la comunidad internacional acrecentó su presión sobre Assad, con enviados de la India, Brasil y Sudáfrica el miércoles.

Un día antes el ministro de relaciones exteriores de Turquía instó a Assad a que ponga fin a la matanza. Funcionarios estadounidenses dijeron que el gobierno de Obama se apresta a exigir abiertamente su partida.

Grupos de derechos humanos han dicho que 1.700 personas han muerto en Siria desde marzo.