La Comisión Europea (CE) aseguró hoy que los fundamentos económicos en los países de la Unión muestran "signos de recuperación" y dijo no ver señales de una nueva recesión a pesar de los temores que reflejan los mercados.

"No creo que podamos concluir tras unos pocos días de serias evoluciones en los mercados que estemos entrando en un tipo de recesión", indicó el portavoz del Ejecutivo comunitario Olivier Bailly en una rueda de prensa.

Para Bruselas, "hay fundamentos de las economías europeas que hay que mirar en paralelo a los mercados bursátiles" y que muestran "signos de recuperación, aunque a veces muy limitados".

Bailly recordó que muchos países, como España e Italia, han acelerado sus medidas de consolidación fiscal y otros han adoptado reformas estructurales "que van a contribuir a la recuperación y ayudará a Europa a salir de la actual situación".

"Somos más optimistas que los mercados financieros", insistió el portavoz.

La CE consideró, por otra parte, que es "demasiado pronto" para hablar de las posibles consecuencias a largo plazo de las turbulencias de los últimos días en los mercados financieros y no quiso pronunciarse sobre la decisión de Standard and Poor's (S&P) de rebajar la calificación de la deuda estadounidense de "AAA" hasta "AA+".

Bailly recordó, de todos modos, que Bruselas tiene ciertas "dudas" sobre la influencia y los análisis de las agencias de calificación en Europa y que, por ello, presentará propuestas para su regulación este otoño.

El Ejecutivo comunitario negó además que exista una falta de liderazgo en la gestión europea de la crisis de los mercados desatada en los últimos días y recordó que los líderes del euro tomaron las decisiones pertinentes en la cumbre celebrada el pasado 21 de julio.

"Ahora es momento de aplicarlas", recordó Bailly, que insistió en que resulta "clave" que esas medidas destinadas entre otras cosas a reforzar el papel del fondo de rescate comunitario sean adoptadas por los parlamentos nacionales por la "vía rápida".

El portavoz opinó que siempre habrá un "desajuste" entre los mercados, "que pueden reaccionar en segundos", y las decisiones políticas, que deben seguir los cauces democráticos.

"Por eso subrayamos que se desarrolla un trabajo todos los días para asegurar que todas estas medidas se implementan cuando antes", señaló.

Bailly descartó además una nueva cumbre europea para tratar el asunto de la crisis de la deuda, pues la CE considera que las medidas necesarias están adoptadas y sólo resta su aplicación.