En las películas, no hay problemas matrimoniales insuperables.

Uno de los clichés de Hollywood es su insistencia en reconciliar padres divorciados o separados. En la pantalla grande, los ex se atraen mutuamente de manera magnética para felicidad de sus hijos.

A juzgar por las películas, cualquiera podría pensar que la mayoría de divorcios terminan en reconciliación. En la vida real, claro, es muy inusual que los ex esposos se vuelven a casar. Aunque es difícil encontrar cifras del tema, casi la mitad de los matrimonios en Estados Unidos terminan en divorcio, mientras que más del 60% de los segundos matrimonios lo hacen.

Sin embargo, siguen apareciendo películas que reunifican a las familias nucleares. Este año, tanto el filme "Popper's Penguins" (Los pingüinos de papá) como "Crazy Stupid Love" tratan de padres separados que se vuelven a enamorar.

Algunas personas, sin embargo, consideran que ese tipo de película promueve fantasías poco realistas o saludables para los niños. Argumentan que ya es de por sí difícil para los niños aceptar el divorcio sin que Hollywood este promoviendo la reconciliación matrimonial como el único final verdaderamente feliz para una familia.

El crítico de Mubi.com, Ignatiy Vishnevetsky, considera que la trama en "Mr Popper's" (una cinta dirigida directamente a los niños) es "peligrosa". Como hijo de padres divorciados, Vishnevetsky es sensible a las películas que promueven la falsa impresión de que los problemas matrimoniales que llevan al divorcio se pueden superar fácilmente.

"Yo pienso que si vas a hacer una película para los niños, tienes que reconocer que los niños son bastante inteligentes", dijo Vishnevetsky durante el programa "Ebert Presents: At the Movies". "Insistir en estas fantasías una y otra ves no es necesariamente lo mejor. Sería mejor reconocer la realidad de cómo funcionan las cosas".

Considera que la fuente de esos filmes es la tendencia nostálgica de Hollywood de tranquilizar al público con el pasado "en vez de mostrarnos cómo el cambio puede ser bueno".

Fue el filósofo Stanley Cavell quien primero llamó a esas películas "comedias de reconciliación matrimonial". Al estudiar las películas de los años 30, percató una tendencia común en las comedias clásicas como "His Girl Friday" ''The Philadelphia Story" y "The Awful Truth."

Pero en esas película los niños no estaban involucrados. Lo más cercano a eso es Mr. Smith, un perro fox terrier peleado por Irene Dunne y Cary Grant en "The Awful Truth."

La abuela de las películas de reconciliación matrimonial es "The Parent Trap" (Operación Cupido) de 1961, que ha inspirado varias versiones, incluida una de 1998 con una joven Lindsay Lohan. En "The Parent Trap," hijas gemelas conspiran para reconciliar a sus padres.

"No es inusual que los niños tengan fantasías de reconciliación", dijo Christy Buchanan, profesora de psicología en la Universidad Wake Forest y autora del libro "Adolescents After Divorce". "Así que puede ser difícil para las familias que Hollywood perpetúa la idea que eso puede pasar para los niños que tengan esos deseos".