El Consejo de Seguridad de la ONU alertó hoy del "grave deterioro" de la situación de seguridad y humanitaria en Yemen, pidió a todas las partes el rechazo de la violencia y las animó a iniciar una transición que responda a las "aspiraciones de cambio" mostradas por el pueblo yemení.

"El Consejo de Seguridad expresa su gran desasosiego ante el grave deterioro de la situación económica y humanitaria en Yemen, y muestra su profunda preocupación ante el empeoramiento de la seguridad y la amenaza de Al Qaeda en la península Arábiga", indicó a la prensa el presidente del Consejo, el indio Hardeep Singh Puri.

Los miembros del máximo órgano internacional de seguridad acordaron un comunicado en el que pidieron a "todas las partes" que avancen "urgente y ordenadamente" hacia "un proceso de transición sin exclusiones liderado por los propios yemeníes y que responda a las necesidades y aspiraciones de cambio del pueblo yemení".

"El Consejo de Seguridad exhorta a todas las partes en Yemen a rechazar la violencia y a mostrar la máxima moderación, así como a respetar sus obligaciones bajo las leyes internacionales aplicables", añadió el embajador indio.

El máximo órgano de decisión de la ONU también instó a los implicados en los enfrentamientos a no destruir "las infraestructuras básicas" del país, debido a la "cada vez mayor interrupción de los suministros básicos", y les pidió que garanticen el acceso de la ayuda humanitaria a las zonas más afectadas.

El comunicado del Consejo de Seguridad se produjo después de que sus miembros analizaran hoy la situación en Yemen de la que les informó el enviado especial de la ONU al país árabe, Jamal Benomar, quien visitó recientemente el país.

El presidente del Consejo aseguró a la prensa que en esa reunión no se trató el regreso al país de su presidente, Ali Abdalá Saleh, que se producirá cuando acabe el periodo de convalecencia establecido por los médicos en Arabia Saudí.

Saleh fue ingresado allí tras resultar herido en un atentado el pasado 3 de junio contra el Palacio Presidencial, en el que murieron siete guardaespaldas y otros dirigentes sufrieron heridas.

Yemen es el escenario de protestas contra el régimen de Saleh desde el pasado 27 de enero, aunque se intensificaron a mediados de febrero pasado, en medio de la ola de reivindicaciones democráticas, sociales y económicas que se vive en Oriente Medio y el norte de África, y se han ido reproduciendo desde entonces.