La policía hondureña desalojó a decenas de colegiales que destruyeron lujosos faroles del alumbrado eléctrico recién instaladas por la alcaldía en la avenida frente al aeropuerto internacional capitalino, donde interrumpieron por casi una hora el paso de personas y vehículos.

Los manifestantes arrancaron ladrillos, plantas y flores de los arriates situados en la mediana para bloquear la calle y quemaron neumáticos.

La policía detuvo brevemente a unos 60 protestantes, los que entregó después a sus familiares.

Las autoridades habían desalojado previamente a los estudiantes que durante una semana ocuparon unos 50 colegios estatales para protestar contra un proyecto de ley que tiende a reformar el sistema educativo de Honduras.

El subdirector de la policía, general René Maradiaga declaró que el desalojo fue pacífico y que la acción se realizó simultáneamente en unas diez ciudades del país.

Informó que apenas 40 estudiantes ocupaban ocho institutos públicos en la capital.

La policía decomisó en la Escuela Normal de Tegucigalpa decenas de piedras y frascos conteniendo gasolina que serían usados por los estudiantes como bombas incendiarias, según Maradiaga.

Un menor de edad arrestado, con su rostro cubierto, dijo a los periodistas que "ese material era para defendernos de las fuerzas represivas en caso de que nos desalojaran de manera violenta".

Los colegiales aducen estar en contra de la iniciativa de ley que analiza el Congreso unicameral porque privatizará la educación pública.

Pero el presidente del legislativo Juan Hernández reiteró el martes por una cadena de radio y televisión que el proyecto "no ha sido discutido ni aprobado por el Congreso" y que, al hacerlo, "se tomará en cuenta la opinión de todos los sectores sociales interesados en el tema".

Hernández instó a los maestros, estudiantes y padres de familia a presentar sus ideas al respecto en un plazo de 20 días "para enriquecer la nueva Ley General de Educación de Honduras".

El sistema educativo hondureño es tan atrasado que está a un siglo del la vecina Costa Rica y a 50 años de El Salvador, sólo en la región centroamericana.