El presidente del Banco Central chileno, José de Gregorio, consideró hoy que Chile tiene una economía sólida para enfrentar un "momento bastante grave", a propósito de la rebaja en la calificación del crédito soberano de Estados Unidos.

Esa rebaja provocó ayer un desplome en la Bolsa de Comercio de Santiago, que sufrió la peor caída en los últimos 13 años (-6,92 %) en su principal indicador, el IPSA.

"Estamos en un momento bastante grave en el descenso de categoría de la deuda americana", admitió De Gregorio en declaraciones a Radio Cooperativa. "El problema de fondo en Estados Unidos es si va a poder crecer con vigor", recalcó.

Sobre la situación de Chile, De Gregorio fue cauto. "Obviamente enfrentamos un escenario complejo pero con una economía con mucha solidez, y además, con instrumentos de política que nos pueden ayudar a mitigar los problemas que tenga la economía mundial", dijo.

A su juicio, la crisis de 2008 y 2009 afectó "severamente" a la economía chilena, pero ésta se pudo recuperar con fuerza, lo que demuestra que el país tiene instrumentos con la "suficiente flexibilidad" para poder "reducir los efectos y recuperarse con rapidez".

Como aval de esa recuperación, De Gregorio recordó que la economía muestra actualmente una baja inflación, del 2,3 % hasta julio, y un desempleo en descenso, hasta el 7,2 % entre abril y junio, y se prevé que alcance este año un crecimiento de entre el 6 y el 7 por ciento.

Además, los altos términos de intercambio de la economía chilena han ayudado a obtener este año un superávit en la cuenta corriente y aumentar sus tasas de ahorro. "Por eso, a pesar de todas las tensiones, estamos en muy buena posición para seguir creciendo", recalcó.

El responsable del instituto emisor admitió que estas turbulencias han arrastrado a la baja el precio del cobre, el principal producto de exportación chileno, pero también del petróleo, lo que sí beneficia al país, que es importador de crudo.

En cuanto al tipo de cambio, el presidente del BC destacó que en los últimos días el dólar se ha debilitado menos de lo que se temía, ya que "hay mucha más aversión al riesgo" y los inversores prefieren refugiarse en divisas internacionales importantes, como el billete verde.

Además, ante este escenario complejo en Estados Unidos y en Europa, De Gregorio propone mirar hacia las economías emergentes.

"Hay que pensar que dada la debilidad del mundo desarrollado se abren muchas oportunidades para las economías en desarrollo para abrirse a nuevos negocios", indicó.