El viceministro brasileño de Turismo, Frederico Silva da Costa, fue arrestado hoy junto a otras 37 personas en una operación contra una red acusada de corrupción y desvíos de recursos públicos en esa cartera, informaron hoy fuentes oficiales.

Entre los detenidos figura el secretario ejecutivo (viceministro) del Ministerio de Turismo de Brasil, Frederico Silva da Costa, y el secretario nacional de Programas de Desarrollo de Turismo, el exdiputado Colbert Martins da Silva Filho.

También fueron detenidos el expresidente del Instituto Brasileño de Turismo (Embratur) Mario Moisés y varios funcionarios del Instituto Brasileño de Desarrollo de Infraestructura Sustentable (Ibrasi).

Los arrestos fueron realizados en las ciudades de Brasilia, Sao Paulo y Macapá en una operación bautizada como "Voucher" y en la que participaron cerca de 200 agentes de la Policía Federal, informó esta institución.

La operación fue resultado de una investigación realizada desde hace varios meses por miembros del Ministerio Público Federal y de la Comisaría de Represión a los Crímenes de Hacienda, responsable por el combate al desvío de recursos públicos.

Las investigaciones y las pruebas recogidas llevaron a un juez federal a ordenar la detención preventiva de 19 de los acusados y la detención temporal de otros 19.

La Policía Federal informó de que la operación permitió desarticular una red que desviaba recursos públicos mediante enmiendas al Presupuesto presentadas por parlamentarios y destinadas a convenios de calificación profesional en Macapá, la capital del estado amazónico de Amapá.

Los investigadores dijeron haber recogido pruebas de irregularidades en los convenios entre el Ministerio de Turismo y el Ibrasi, una fundación sin ánimo de lucro dedicada a la capacitación profesional para el turismo en Amapá.

Según la policía, el Ministerio firmaba contratos sin licitación pública y por precios por encima del valor del mercado con el Ibrasi, que al parecer no tenía condiciones técnicas para ofrecer los servicios contratados.

La asesoría de prensa del Ministerio de Turismo dijo desconocer las acusaciones y las investigaciones de la Policía Federal.

La operación se produce en medio de escándalos de corrupción que han salpicado en los últimos días a los ministerios de Transportes y Agricultura, comandados por partidos aliados al Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

El lunes un grupo de fiscales decomisó las memorias de varios computadores del Ministerio de Agricultura, cuyo titular, Wagner Rossi, fue convocado al Congreso y ante la Comisión de Ética de la Presidencia para que se pronuncie sobre diferentes acusaciones de corrupción.

Desde julio, además, han sido destituidos cerca de 25 funcionarios del Ministerio de Transportes en una operación de depuración por denuncias de corrupción en esa cartera, que también se ha extendido a las estatales Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (Dnit) y Valec, responsable de la construcción y operación de los ferrocarriles públicos.

El escándalo obligó al hasta hace un mes ministro de Transportes, Alfredo Nascimento, a presentar su renuncia.

Nascimento fue el segundo ministro en dimitir desde enero pasado, cuando Rousseff asumió su mandato.

El primero fue el titular del Ministerio de la Presidencia Antonio Palocci, que también se vio obligado a abandonar el Gobierno por sospechas de corrupción.