El ministro de Asuntos Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, exigió hoy al presidente sirio, Bachar al Asad, que "detenga las operaciones" militares y represivas que está llevando a cabo contra las protestas antigubernamentales y que, según diversos medios, hoy llegaron cerca de la frontera con Turquía.

De acuerdo a la cadena de televisión NTV, el jefe de la diplomacia turca subrayó ante el mandatario sirio que esta visita se trata de "la última advertencia", ante el creciente deterioro de la situación de agitación civil y represión que vive el país árabe.

Ayer Davutoglu conversó por vía telefónica con su homóloga estadounidense, Hillary Clinton, para tratar el viaje a Siria.

Además, uno de los asesores del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, mantuvo una larga reunión con el embajador de EEUU en Ankara, Francis Ricciardone, y con Fred Hof, veterano diplomático experto en asuntos de Oriente Medio, que esta semana se ha desplazado a Ankara para seguir los acontecimientos.

Citando fuentes diplomáticas de alto nivel, el diario 'HaberTürk' informó hoy de que el mensaje pactado entre Estados Unidos y Turquía es que Siria ordene a sus fuerzas el retorno inmediato a los cuarteles y que libere a los presos detenidos durante las protestas.

Pero en Damasco no ha gustado el tono del Gobierno de Erdogan, que hasta hace unos meses era un buen aliado regional hasta el punto de llegar a celebrar un consejo de ministros conjunto en la frontera entre ambos países.

A las palabras del primer ministro turco de que enviaría un "mensaje contundente" a Al Asad por boca de Davutoglu, respondió la asesora de prensa del líder sirio, Bouthina Shaaban, diciendo que la respuesta del presidente sería "igualmente contundente".

Hoy, en el aeropuerto de Damasco quien recibió al jefe de la diplomacia turca no fue su homólogo sirio, sino solo el viceministro de Asuntos Exteriores, Abdulfettah Ammura, lo que según NTV habría provocado malestar en la delegación turca.

Lo más inquietante, sin embargo, es que Siria está llevando a cabo operaciones militares a pocos kilómetros de la frontera con Turquía y que carros de combate y vehículos blindados han sido desplegados en la zona, dijo la agencia turca Anadolu, citando testigos presenciales.

Por su parte, NTV afirmó que el cometido del despliegue militar de la república árabe es impedir que los sirios que huyen de la represión crucen a Turquía, a pesar de que más de la mitad de los 15.000 refugiados que buscaron cobijo en territorio turco tras el inicio de las revueltas han regresado ya a sus hogares.

El Gobierno de Ankara estudia un plan diseñado por sus militares que supondría una operación transfronteriza para crear una "Zona Tapón" de seguridad en suelo sirio, ya que uno de los mayores temores de los turcos es que, aprovechando la confusión, militantes islamistas o separatistas kurdos se infiltren en su territorio.

Aunque el Gobierno de Erdogan ha dicho que el plan ha sido abandonado, según la prensa turca sigue sobre la mesa y diversos analistas de medios anglosajones han apoyado la idea.

Ayer, en Ankara se celebró una reunión de "seguridad exterior" entre la cúpula del Gobierno y del Ejército turcos y, aunque no transcendieron detalles, uno de los puntos tratados fue la situación en Siria, informó la Oficina del Primer Ministro.

El diario 'HaberTürk' publicó hoy la fotografía de tres aviones de carga militares aterrizando en el aeropuerto militar de Diyarbakir, ciudad próxima a Siria, e informó de que también llegó "un gran número de helicópteros", supuestamente destinados a una eventual operación en la frontera siria.