El ministro de la Defensa, general en jefe Carlos Mata Figueroa, descartó el lunes que existan "golpistas" o "traidores" en la fuerza armada, y aseguró que los militares están hoy "más que nunca" alineados con el presidente Hugo Chávez que combate actualmente contra un cáncer.

Mata Figueroa criticó el lunes con dureza al bloque opositor que cuestionó recientemente las declaraciones que realizaron algunos altos oficiales en abierto apoyo a Chávez y su proceso político, y que exigió a militares y al mandatario que respeten la Constitución.

"Aquí no hay golpistas. Aquí los tiranos, aquí los traidores se acabaron. Hoy tenemos una fuerza armada que cada día se siente más orgullosa de portar este uniforme, (y) de estar al lado de nuestro pueblo", dijo el ministro durante un acto con militares en la Isla de Margarita.

Mata Figueroa indicó, en un discurso que difundió la televisora estatal, que la fuerza armada está "más orgullosa de estar con este gobierno revolucionario que está al lado de su pueblo, y por supuesto súper orgullosa de tener un comandante en jefe (Chávez) como el que tenemos".

"No se equivoquen con la fuerza armada. No crean que aquí están los patanes de antes que los convencían con real (dinero) y con pequeñas cosas. Aquí están hombres y mujeres con un sentimiento enorme de patria", acotó.

El ministro de la Defensa afirmó que los adversarios del gobierno "no nos quieren" a los militares, y sostuvo que a eso responde las críticas contra algunos miembros del cuerpo castrense.

"Lo que exigimos ahora es respeto para la fuerza armada", señaló Mata Figueroa al insistir que los militares venezolanos son "respetuosos de nuestras leyes, nuestros reglamentos y nuestra Constitución".

Chávez, quien encuentra en La Habana sometiéndose a un segundo ciclo de quimioterapia, alabó las expresiones de Mata Figueroa, y dijo el lunes a través de su cuenta del Twitter: "Exijamos respeto a nuestra gloriosa fuerza armada bolivariana! Abajo los escuálidos sin patria".

El bloque opositor, aglutinado en la llamada "Mesa de la Unidad Democrática", rechazó la semana pasada las afirmaciones que efectuó el comandante de la Guardia Nacional, mayor general Luis Motta Domínguez, en abierto apoyo a Chávez y su proceso político.

"El deseo de perpetuarse en el poder de una camarilla militar frente a los deseos de cambio que tiene el país, lleva a que los altos mandos militares del presidente Chávez se alejen de la sociedad y del sentir constitucional de las fuerzas armadas", dijo el diputado Tomás Guanipa la semana pasada al rechazar, a nombre del bloque opositor, los comentarios de Motta Domínguez.

"La debilidad y la poca legitimidad del alto mando militar que tiene Chávez, los lleva al empleo de cadetes para tratar de darle legitimidad a un discurso que no tiene ni tendrá eco en el país ni en las fuerzas armadas", indicó Guanipa, en un comunicado de prensa, al criticar también un discurso que ofreció recientemente un cadete del Ejército en respaldo al mandatario.

Los comentarios que realizó a inicios de mes el comandante de la Brigada de la Guardia de Honor Presidencial, Wilfredo Figueroa Chacín, quien admitió, durante su acto de juramentación, que "no aceptaremos ningún otro comandante" que no sea Chávez, también suscitaron cuestionamientos de sectores opositores.

Chávez, un teniente coronel del Ejército retirado, ha mantenido durante sus 12 años y medio de mandato estrechas relaciones con sus ex compañeros de armas, y ha puesto en cargos claves de su gobierno a militares activos y ex oficiales que lo acompañaron en el fallido golpe que encabezó en abril de 1992.