Practicar deportes en un clima cálido es seguro para niños y adolescentes sanos, siempre y cuando se tomen precauciones y el deseo de ganar no supere al sentido común, recomienda una asociación de pediatras.

La Academia Estadounidense de Pediatría emitió nuevas directivas justo cuando las actividades deportivas escolares comienzan a realizarse en el caluroso agosto. El consejo, difundido el lunes, se da una semana después de que dos jugadores de fútbol estadounidense de secundaria murieron luego de los entrenamientos realizados bajo temperaturas superiores a 32 grados Celsius (90 Fahrenheit) en Georgia.

Las autoridades investigaban si el clima tuvo que ver en sus muertes.

Las directrices reemplazan a una política más restrictiva basada en la añeja teoría de que los niños son más vulnerables que los adultos al estrés por calor. Nueva investigación muestra que no es así, señala la academia.

Con adecuado entrenamiento, hidratación, descanso y tratamiento de emergencia disponible, los atletas jóvenes sanos pueden jugar incluso en condiciones de alta temperatura y humedad, dentro de lo razonable, dicen las directrices.

"Entre más educados estén los padres, los atletas y las personas relacionadas sobre los riesgos del deporte asociados con el calor, más probable es que lo piensen dos veces antes de permitir que una cultura competitiva supere a la susceptibilidad", dijo la doctora Cynthia Devore, coautora de la política y doctora en pedagogía en Rochester, Nueva York.

Información del gobierno difundida la semana pasada muestra que más de 3.000 niños y adolescentes estadounidenses menores de 20 años recibieron tratamiento médico en salas de emergencia afectados por el calor durante actividades deportivas entre el 2001 y el 2008.

Unos cuantos atletas jóvenes mueren cada año por males relacionados con el calor. En un período de 13 años, 29 jugadores de fútbol estadounidense murieron de insolación, de acuerdo con datos de la Asociación de Entrenadores de Fútbol Estadounidense y otras fuentes.

El fútbol estadounidense es de especial preocupación porque los jugadores suelen iniciar intensas prácticas durante la temporada de calor en el verano boreal, con uniformes y equipamiento que pueden ser sofocantes.

El doctor Michael Bergeron, especialista en medicina deportiva de la Universidad de Dakota del Sur, dijo que la vieja política de la academia era frecuentemente ignorada porque recomendaba limitar o evitar los deportes aun bajo condiciones de calor regular. La nueva política es más detallada y refinada, y recomienda que se evalúe de manera individual a los atletas para jugar en clima cálido.

Aun así, Bergeron advirtió que el entusiasmo desmesurado puede ser peligroso incluso para niños sanos, aun en temperaturas relativamente templadas.

"Puedes tener a alguien a 25 grados (80 F) y matarlo si lo haces trabajar demasiado duro", dijo.

Las directrices no estipulan límites de temperatura o humedad, pero dicen que la seguridad debe ser la máxima prioridad.

Algunas otras recomendaciones que dan son:

-Dar a los niños un par de semanas para que se adapten a sesiones de pretemporada e incrementar gradualmente la intensidad y duración.

-Asegurarse de que los atletas estén bien hidratados antes de una práctica o partido. Durante la actividad, los niños de entre 9 y 12 años deben beber de media taza a una taza de agua cada 20 minutos; los adolescentes, cinco o seis tazas en una hora.

-Educar a todos lo implicados sobre las señales de estrés por calor, como mareo, calambres, jaquecas y náusea.

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En internet:

Academia Estadounidense de Pediatría: http://www.aap.org

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Lindsey Tanner está en Twitter como http://www.twitter.com/LindseyTanner