El G7 reforzó hoy su compromiso de cooperación para asegurar la estabilidad de los mercados financieros en medio de los problemas de deuda en Estados Unidos y Europa, según una declaración conjunta de los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del grupo.

"Estamos comprometidos a realizar una acción coordinada en caso necesario, para asegurar la liquidez y apoyar el funcionamiento de los mercados financieros, la estabilidad financiera y el crecimiento económico", reza la declaración, recogida por la agencia Kyodo.

"Nos mantendremos en contacto a lo largo de las próximas semanas y cooperaremos en la medida en que sea necesario, dispuestos a tomar medidas para garantizar la estabilidad y la liquidez en los mercados financieros," añade el documento, publicado tras una teleconferencia urgente mantenida por los dirigentes hoy, a primera hora de Japón.

El encuentro fue convocado para tratar de aliviar el impacto en los mercados de la rebaja de la deuda estadounidense por parte de la agencia Standard & Poor's y los persistentes problemas fiscales en la zona euro.

El grupo celebró las "acciones decisivas" adoptadas por EEUU para reducir sustancialmente su déficit a medio plazo y por los miembros de la eurozona para afrontar la situación de Grecia y de otros países que encaran tensiones financieras, e hizo hincapié en la necesidad de "aplicar de manera rápida y total los acuerdos alcanzados".

Por su parte, Japón, segundo mayor titular de deuda estadounidense tras China, aseguró en el encuentro que los bonos de Washington continúan siendo un producto financiero atractivo y que seguirá adquiriéndolos pese a la rebaja en su calificación.

Además, el ministro de Finanzas nipón, Yoshihiko Noda, y el gobernador del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa, informaron a sus homólogos de Reino Unido, EEUU, Canadá, Francia, Alemania e Italia sobre la intervención que el país asiático realizó el jueves pasado en el mercado de divisas para depreciar el yen.

Noda, que no ha querido detallar la reacción del grupo a la intervención unilateral de Japón, instó a que el G7 mantenga su determinación de luchar contra movimientos que desestabilicen el mercado de divisas.

En este sentido, "el exceso de volatilidad y los movimientos desestabilizadores en los tipos de cambio tienen consecuencias adversas para la estabilidad económica y financiera", reconoce el documento del G7.

"Llevaremos a cabo consultas de manera estrecha en lo que respecta a las acciones en los mercados de divisas y cooperaremos del modo apropiado", concluye la declaración.