El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy "con la mayor firmeza posible" el ataque perpetrado el pasado viernes contra la misión de paz conjunta de la ONU y la Unión Africana (UA) en la región sudanesa de Darfur, conocida como UNAMID, que ocasionó la muerte de un soldado sierraleonés.

"Los miembros del Consejo de Seguridad condenan con la mayor firmeza posible el ataque contra las fuerzas de paz de la UNAMID que resultó en la muerte de un soldado sierraleonés y dejó a otro gravemente herido", indicó el presidente de turno del Consejo, el embajador indio Hardeep Singh Puri, en un comunicado a la prensa.

Puri aseguró que el máximo órgano de decisión de la ONU toma nota de la colaboración que llevan a cabo en estos momentos las autoridades de Sudán con la UNAMID para encontrar a los responsables de un ataque que se produjo en la localidad de Duma, situada a 37 kilómetros de Niyala, capital del estado de Darfur del Sur.

"Exhortamos al Gobierno de Sudán a que se asegure de llevar ante la justicia a los responsables y subrayamos que debe acabar la impunidad que ostentan quienes atacan a las fuerzas de paz", dijo el presidente del máximo órgano internacional de seguridad, quien mostró "el máximo apoyo del Consejo a la UNAMID" en estos momentos.

El diplomático indio indicó además, que los miembros del Consejo de Seguridad trasladan sus condolencias a la familia del "casco azul" que murió en el ataque y también al Gobierno de Sierra Leona, país del que era originario el soldado de la misión conjunta entre la ONU y la UA.

Un grupo de hombres armados atacaron el pasado viernes el vehículo en el que viajaban cinco soldados de la UNAMID, de los cuales uno falleció en el lugar de los hechos, mientras que otro "casco azul" quedó gravemente herido y fue trasladado a un hospital de Niyala para ser sometido a una operación de urgencia.

Este ataque contra la UNAMID se produjo un mes después de que otro "casco azul" muriera al oeste de Darfur y, según los cálculos de la ONU, son ya treinta los soldados de la misión conjunta que han fallecido desde que ésta se desplegara a principios de 2008 para lograr el fin de la guerra entre Jartum, que cuenta con el poyo de milicias, y los grupos rebeldes de la región.

En su comunicado, el Consejo de Seguridad también pidió a las distintas partes de un conflicto que se originó en 2003 que colaboren "estrechamente" con la UNAMID y que respeten a los "cascos azules" que la integran.

Desde que empezó el conflicto de Darfur, han muerto unas 300.000 personas, según datos de la ONU, que estima que se han originado otros 2,7 millones de desplazados, de los que 1,8 millones están en esa región todavía.

Los quince miembros del máximo órgano de decisión de la ONU emitieron este comunicado en un día en el que recibieron el informe del subsecretario general del organismo para las Operaciones de Paz, el francés Alain Le Roy, sobre la situación tanto en Sudán, donde el organismo lleva a cabo una misión en Abyei, como en Sudán del Sur.

La Fuerza de Seguridad Interina de la ONU para la disputada región sudanesa de Abyei (UNISFA) también sufrió la pasada semana la pérdida de efectivos, después de que cuatro "cascos azules" etíopes fallecieran al estallar una mina al paso del vehículo con el que patrullaban una zona controlada por el Gobierno sudanés.

Ese incidente ha provocado cierta polémica entre Jartum y los responsables de la UNISFA, ya que las fuerzas del Gobierno sudanés amenazaron con derribar el helicóptero de esa misión que intentaba transportar a tres "cascos azules" heridos tras la explosión y que finalmente fallecieron tras esperar unas tres horas el permiso gubernamental para despegar.