La organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció el lunes la restitución de la identidad de una hija de desaparecidos en la última dictadura que nació en un hospital militar y fue arrebatada de los brazos de su madre con pocos días de vida.

La nieta recuperada es Laura Reinhold Siver, hija de Susana Leonor Siver y Marcelo Carlos Reinhold. Nació en febrero de 1978 en el Hospital Naval de Buenos Aires. "Con ella, suman 105 los casos que hemos resuelto", señaló la organización humanitaria en un comunicado.

La joven, que según Abuelas "siempre tuvo dudas sobre su identidad", accedió en junio a realizarse los análisis de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), donde se conservan los perfiles genéticos de más de 200 grupos familiares de desaparecidos en la última dictadura (1976-1983).

El 2 de agosto el BNDG informó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) que la joven es compatible en un 99,9 por ciento con la familia Reinhold-Siver.

Las Abuelas no informaron quién fue el autor de la sustracción de la menor. Tampoco por quién fue criada y bajo qué identidad.

En marzo de 1982, Luisa Bermúdez de Reinhold, madre de Marcelo y suegra de Susana, se había acercado a Abuelas para denunciar la desaparición de su hijo y su nuera y así iniciar la búsqueda de su nieta.

Abuelas señaló que después de 1985 tuvieron conocimiento de una denuncia realizada ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) que mencionaba el caso e involucraba a represores que fueron partícipes directos de la apropiación de otros nietos también restituidos.

Los padres de la joven militaron en la Juventud Universitaria Peronista y después en la organización guerrillera Montoneros. Fueron secuestrados en agosto de 1977 en Haedo, localidad situada al oeste de Buenos Aires, y llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en Buenos Aires, uno de los más importantes centros clandestinos de detención. Siver estaba embarazada de unos cuatro meses.

Sobrevivientes de la ESMA contribuyeron a reconstruir lo sucedido a la pareja, dijo Abuelas. Después de que Reinhold fuera trasladado en noviembre de 1977 y se perdiera su rastro, Siver siguió un tiempo más detenida hasta que finalmente jefes militares decidieron llevarla al Hospital Naval para que diera a luz allí mediante una cesárea, que en ese momento no se podía realizar en la ESMA.

Según Abuelas, "Susana alcanzó a amamantar a Laura y a estar con ella unos quince días". Las compañeras de cautiverio de la mujer "cuentan que los marinos le tenían preparado un moisés grande lleno de ropa blanca" y que le hicieron creer que "entregarían la niña a sus abuelos".

En general los hijos de desaparecidos sustraídos eran entregados mayormente a militares, quienes los inscribían con su apellido. En otras ocasiones eran cedidos a familias afines al régimen de facto. Según Abuelas unos 500 niños nacieron en cautiverio o fueron secuestrados con sus padres durante el régimen de facto en el que, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, desaparecieron unas 30.000 personas. Los registros oficiales, sin embargo, sólo dan cuenta de 13.000.