Un tifón derribó cables de energía eléctrica y anuncios panorámicos el domingo en el centro financiero chino de Shanghai, al tiempo que se dirigía a un puerto en el noreste que se preparaba para recibirlo.

La marea alta y un fuerte oleaje ya golpeaban el domingo el puerto oriental de Qingdao, pero el tifón Muifa perdía fuerza al acercarse a la ciudad. Se esperaba que toque tierra como una tormenta tropical fuerte el lunes por la mañana cerca de Qingdao, hogar de siete millones de habitantes y sede de la flota naval del norte de China.

Se ordenó la evacuación de 600.000 personas, inclusive en la provincia Shandong que rodea a Qingdao y en otros puntos hacia el sur. Unos 20.000 barcos de pesca en Shandong fueron obligados a volver a puerto y algunos fueron sacados del agua por seguridad.

Mientras Muifa pasaba a un costado de la costa, fuertes vientos causaron daños en Shanghai, y un hombre de 24 años que nadaba en el fuerte oleaje desapareció, informó la cadena Shanghai Television.

La tormenta causó la interrupción del servicio de trenes y autobuses, y cientos de vuelos en el este de China fueron cancelados para el fin de semana. Se suspendieron las actividades al aire libre y los rescatistas estaban en alerta máxima.

Se esperaban fuertes lluvias para la provincia de Shandong y gran parte de Jilin, fronterizo con Corea del Norte. La península coreana ya sufrió fuertes inundaciones en julio que dejaron decenas de muertos y destruyeron hogares.

El domingo por la noche, el ojo de Muifa se encontraba 340 kilómetros (210 millas) al sureste de Qingdao y avanzaba hacia el noroeste a unos 23 kilómetros por hora (15 millas por hora) sobre el mar de China Oriental, informó el Observatorio de Hong Kong. Tenía vientos máximos de 137 kph (85 mph).

Las autoridades en Corea del Sur emitieron alertas de inundaciones y maremotos a lo largo de la costa oeste y sur, y advirtieron que fuertes vientos durante la noche podrían ocasionar daños en el centro del país, incluyendo la capital, Seúl.

Muchos vuelos domésticos, incluyendo aquellos entre Seúl y la isla sureña de Jeju, fueron cancelados, reportó la agencia de noticias Yonhap. Se reportaron interrupciones en el servicio eléctrico, y un árbol de 600 años se derrumbó en Jeju, lo cual dañó un edificio tradicional de la dinastía Joseon, que gobernó la península coreana desde 1392 a 1910.