El papa Benedicto XVI hizo hoy un llamamiento al régimen del presidente Bachar al Asad y a la población de Siria para que se restablezca su convivencia pacífica, y se responda "adecuadamente a las legítimas aspiraciones" de los ciudadanos.

Durante el rezo del Ángelus dominical desde la residencia de Castel Gandolfo, al sur de Roma, Benedicto XVI también tuvo unas palabras sobre el conflicto libio, para el que exigió a los organismos internacionales el relanzamiento de un plan de paz a través de la negociación y el diálogo.

"Sigo con profunda preocupación los dramáticos y cada vez mayores episodios de violencia en Siria, que han provocado numerosas víctimas y graves sufrimientos. Invito a los fieles católicos a rezar, para que el esfuerzo para la reconciliación prevalezca sobre la división y el rencor", dijo el papa.

"Además renuevo a las autoridades y a la población siria un llamamiento acuciante, para que se restablezca cuanto antes la convivencia pacífica y se responda adecuadamente a las legítimas aspiraciones de los ciudadanos, en el respeto de su dignidad y en beneficio de la estabilidad regional", agregó.

Benedicto XVI destacó además que en Libia "las fuerzas de las armas no han resuelto" la crisis que vive el país norteafricano desde hace meses y por ello se dirigió a la comunidad internacional y a los líderes políticos y militares.

"Exhorto a los organismos internacionales y a quienes tienen responsabilidades políticas y militares a relanzar con convicción y determinación la búsqueda de un plan de paz para el país, a través de la negociación y el diálogo constructivo", indicó el pontífice.

Ya en castellano, el papa invitó a todos los presentes en Castel Gandolfo a pedir a la Virgen María por "los frutos" que pueda dar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en Madrid del 16 al 21 de agosto próximos y en la que participará el propio Benedicto XVI.

El pontífice saludó a los miembros del Coro Infantil de la Parroquia de Nuestra Señora del Milagro, de la localidad española de Valdestillas (Valladolid), así como a los fieles de la diócesis de San Luis de Argentina, a los estudiantes de Isla de Pascua (Chile) y a los jóvenes de la congregación "Mater Salvatoris" de Caracas desplazados hasta su residencia estival.

"También nosotros, aunque a veces se haga de noche o el viento sea contrario en nuestras vidas, estamos llamados a descubrir la presencia amorosa de Dios, que nunca nos abandona", afirmó Benedicto XVI.-