El presidente chileno, Sebastián Piñera, animó hoy a los ciudadanos a revivir el espíritu de unidad que generó el rescate de los 33 mineros de Atacama, que quedaron atrapados hace hoy un año, y pidió a los estudiantes terminar con las protestas, que ayer terminaron con serios incidentes.

"Los tiempos de las protestas, de los paros, de las tomas, de la violencia, ya pasaron", declaró el mandatario en un acto en el museo regional de Copiapó, con los 33 mineros sentados a sus espaldas y varias decenas de estudiantes protestando en las afueras.

En su primera comparecencia tras la violenta jornada que ayer dejó 874 detenidos, Piñera reconoció que el país "enfrenta grandes desafíos" e invitó a los chilenos a "revivir el espíritu del milagro de la mina San José", a recuperar "esa unidad, esa fe, esa esperanza".

Mientras el presidente hablaba se podían escuchar los gritos de los estudiantes que, en la calle aledaña, se enfrentaron con Carabineros, en unos incidentes que terminaron con siete personas detenidas, según confirmaron a Efe fuentes policiales.

El mandatario aseguró que su Gobierno ha escuchado "muy bien" las demandas de los estudiantes, pero apuntó que las autoridades deben gobernar para todos los ciudadanos y garantizar el orden público y el derecho de estudiar a aquellos que quieran hacerlo.

"Tenemos muy claro el compromiso con los estudiantes (...) pero también tenemos muy claro nuestro compromiso con todos y cada uno de los diecisiete millones de chilenos que quieren paz y no guerra, unidad y no división, diálogo y no intransigencia, acuerdos y no enfrentamientos", recalcó.

Piñera, que durante el rescate de los 33 mineros alcanzó sus más altos niveles de popularidad, vive ahora su peor momento en las encuestas, afectado por el conflicto estudiantil que estalló a mediados de mayo en demanda de mejoras generales del sistema educativo, en especial la calidad y la gratuidad de la enseñanza.

En ese marco, los estudiantes secundarios y universitarios, con el apoyo del Colegio de Profesores, desafiaron ayer una prohibición gubernamental de manifestarse en el centro de Santiago, y hoy volvieron a convocar un nuevo paro para el próximo martes.