Tres haciendas de fresas fueron multadas con un total de 73.000 dólares por emplear a niños hasta de seis años como recolectores de la fruta, señaló el Departamento de Trabajo.

De acuerdo con una pesquisa sobre trabajo infantil efectuada en junio, nueve menores laboraban en haciendas en los poblados de Woodland y Ridgefield, en Washington. Los investigadores detectaron diversas infracciones a la ley laboral, entre ellas que no se pagaba el salario mínimo y se carecía de expedientes con las identificaciones de mayoría de edad.

Las sanciones recayeron sobre los agricultores Marty Peterson, de Columbia Fruit, en Woodland; George Hoffman, de George Hoffman Farms, y Lee Nguyen, de Berry Good Farms, en Ridgefield. Columbia Fruit no devolvió la llamada que se le hizo y no estuvieron disponibles los teléfonos de las otras dos haciendas.

En los documentos presentados ante la corte no aparecían los nombres de los abogados defensores.

Un defensor de los derechos de los trabajadores agrícolas dijo que la mano de obra infantil es un problema recurrente en las haciendas del suroeste de Washington. Muchos pagan a sus trabajadores menos del salario mínimo, lo cual propicia que las familias de estos utilicen a sus hijos para levantar las cosechas.

"Prestamos atención a los chicos y conversamos con ellos", dijo Andrea Schmitt, abogado de Columbia Legal Services, quien efectúa viajes frecuentes a las haciendas para informar a los trabajadores sobre la ley del salario mínimo durante la temporada de cosecha. "A menudo nos enteramos de que un menor está trabajando cuando éste ya tiene las manos manchadas con jugo de la fruta".

Los agricultores en Washington suelen pagar por libra (casi medio kilogramo) de producto cosechado o de acuerdo al salario mínimo del estado, de 8,67 dólares la hora.

Jeffrey Genkos, director de la División de Salarios y Horas del departamento de trabajo en Portland, Oregon, dijo que los investigadores entrevistaron y fotografiaron a menores que laboraban en las haciendas. El departamento después acudió a los tribunales para que detuvieran los envíos de cualquier producto de las haciendas, lo cual obligó a los agricultores a que hicieran concesiones.

Las tres haciendas retiraron a los trabajadores menores de edad, dijo el departamento.

Una vasta mayoría de trabajadores agrícolas en el suroeste de Washington son hispanos o indígenas procedentes de México y Centroamérica.