La magia inconfundible del inglés Alan Parsons ha conquistado esta noche a los asistentes a su único concierto en España, ofrecido en la localidad granadina de Motril, en la que ha repasado gran parte de su carrera musical con el mismo sello poderoso de aquel chico con barba descuidada.

Se ha hecho de rogar más de lo previsto el artista, hasta que cerca de las 23.15 horas ha aparecido con chaqueta blanca y pantalón vaquero sobre un escenario modesto, sin grandes excesos en la iluminación y el sonido, suficientes al fin y al cabo para el auditorio: una plaza de toros que no se ha llenado pese a ser la única cita de Parsons con España.

Aún así, al coso han acudido seguidores y admiradores procedentes de varios puntos de España, dispuestos a disfrutar con temas con los que un día vibraron o incluso se enamoraron, porque esta era la cita idónea de Parsons para demostrar que el que tuvo, retuvo.

Nada más comenzar se ha puesto a los mandos del teclado, ha saludado con el brazo izquierdo a su ansiado respetable y se ha subido a una tarima ubicada en el centro del escenario, entre los componentes que le acompañan, sin ánimo de restarles protagonismo, para comenzar a tocar I Robot.

Después se ha colgado la guitarra y ahí ha sido donde ya, en la segunda canción, ha conseguido encandilar a un frío público con "Damned If I Do", interpretado por el vocalista P.J.Olsson.

Con un simple "Buenas noches, gracias" el inglés ha dirigido sus primeras y únicas palabras en castellano a los asistentes antes de arrancarse con "Don't Answer Me", que él mismo ha interpretado guitarra en mano, y con la que ha hecho el primer gesto hacia uno de sus discos más laureados en los años 80, "Ammonia Avenue".

En su cita ante los presentes en Motril, Parsons no ha querido centrar todo el protagonismo durante el concierto, y así ha ido dando cabida a los miembros de la banda, principalmente a los vocalistas P.J.Olsson y Todd Cooper, quienes han gozado de su momento culmen con "Time" y "One More River", respectivamente.

La noche ha continuado con temas como "La Sagrada Familia", con el que el inglés ha hecho un "guiño" a su única presencia en España a través del disco "Gaudí", de finales de la década de los 80.

Justo después, Parsons ha estado más interactivo con el público en la introducción de "Prime Time", con la que el ambiente se ha ido caldeando y tras la que ha presentado uno por uno a los componentes de la banda, entre los que también se encontraban, además de los vocalistas, Guy Erez, al bajo; Danny Thompson, como batería; Manny Focarazzo, en los teclados; y Alastair Greene, a la guitarra.

Sobrepasada la medianoche, y cumplida la primera hora de concierto, ha llegado una versión continuada de "Turn of a Friendly Card", en la que se han incluido la parte uno y dos entremezcladas con "Snake Eyes", "The Ace of Swords" y "Nothing left to lose".

La cita ha acabado con los temas más aclamados hacia Parsons como "Dont let it show", una mezcla de "Sirius" y "Eye in the Sky" para los más nostálgicos, "Old and wise" y "Games people play", con los que ha confirmado que 63 años no son nada si se viven con salud.

Luis F. Ruiz