Cumplir 10 años es una fecha importante para cualquier chico, pero para dos siamesas guatemaltecas que nacieron unidas por la cabeza es más que motivo de gran celebración.

Las niñas María de Jesús y María Teresa Quiej Alvarez, llamaron la atención mundial en el 2002, cuando fueron separadas mediante una cirugía que duró 23 horas en el Centro Médico de la Universidad de California en Los Angeles.

El sábado, las menores tenían previsto una fiesta por su décimo cumpleaños en una casa en Malibú. Los invitados incluían a muchas de las 50 personas que formaron parte del equipo médico que participó en la operación así como amigas de la escuela de las niñas.

Jenny Hull, integrante de la junta directiva de Mending Kinds International, la organización que concertó la cirugía que tuvo un costo de 1,5 millones de dólares, dijo que la supervivencia de las niñas es casi un milagro.

Las personas siamesas tienen bajas tasas de supervivencia.