El presidente del partido del mandatario Sebastián Piñera sostuvo el sábado ante las masivas protestas estudiantiles y de otros sectores ciudadanos que no serán doblegados por un grupo de "inútiles" y "subversivos".

Durante una reunión de dirigentes de Renovación Nacional, su presidente y senador Carlos Larraín, expresó que "no nos va a doblar mano una manga de inútiles, subversivos, que están muchos de ellos instalados en un parlamento que no supimos ganar".

El gobierno del mandatario derechista se ve enfrentado desde hace dos meses a protestas callejeras, muchas de ellas con una concurrencia nunca vista desde el retorno de la democracia en 1990, de parte de estudiantes universitarios y de enseñanza media. Según una encuesta divulgada esta semana, el mandatario tiene una desaprobación de 53% y una aprobación de 26%, la más baja que haya registrado un gobierno constitucional.

El jueves el gobierno prohibió una marcha por una céntrica avenida que pasaría por detrás de la sede presidencial citando disturbios en marchas anteriores provocados por pequeños grupos de alborotadores.

Los estudiantes intentaron desafiar la prohibición oficial y se registraron disturbios en esta capital y en provincias. Hubo 874 detenidos y 90 policías lesionados, según el reporte oficial.

La represión policial fue severa y la oposición anunció que presentará una acusación constitucional para buscar la destitución del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter. El oficialismo tiene una leve mayoría en la Cámara de Diputados, donde debe votarse inicialmente la acusación. En el Senado, en cambio, la oposición centroizquierdista es mayoría.

Al mismo tiempo, los dirigentes estudiantiles y de profesores rechazaron una propuesta de 21 puntos entregada por el gobierno por considerar insuficiente la respuesta gubernamental a sus requerimientos de mayores recursos, fin de la dependencia municipal de los colegios de enseñanza secundaria, mejor educación y combate al lucro en el sector.

Las fallidas manifestaciones callejeras del jueves derivaron esa noche en un extendido y sonoro "cacerolazo" en diversos lugares del país. La protesta se repitió la noche del viernes, aunque en menor medida.

Los estudiantes y maestros convocaron para el domingo a una nueva protesta callejera en la que marcharán con sus familias. El gobierno autorizó la marcha pero cambió el recorrido e impidió que circulen por la céntrica avenida Bernardo O'Higgins.

El Colegio de Profesores convocó para el martes a un paro nacional.