La Asamblea Nacional autorizó el sábado el viaje del presidente Hugo Chávez a Cuba para someterse a una segunda fase de la quimioterapia para tratarse el cáncer que padece desde mediados de año.

El presidente del congreso, el diputado oficialista Fernando Soto Rojas, anunció que los congresistas autorizaron por unanimidad la salida de Chávez del país por tiempo indefinido.

Soto Rojas justificó la autorización asegurando que se hacía por razones de "humanidad" para que el convaleciente mandatario pudiera continuar en Cuba su proceso de tratamiento. El Congreso, dominado por aliados del gobierno, ya había otorgado a Chávez el mes pasado una autorización para viajar a la isla caribeña.

Chávez, de 57 años, fue operado en junio de un tumor canceroso en la región pélvica y se sometió a mediados del mes pasado a un primer ciclo de quimioterapia en Cuba. El presidente ha mantenido reserva sobre dónde fue localizado el cáncer y los pronósticos médicos.

Poco antes de partir hacia Cuba, el gobernante admitió, durante un encuentro con los ministros en el palacio presidencial, que Venezuela se verá golpeada por los problemas económicos que enfrenta Estados Unidos, que es el principal mercado del petróleo venezolano.

La cesta petrolera venezolana perdió esta semana 4,39 dólares y cerró en 103 dólares por barril. Venezuela mantiene una fuerte dependencia del petróleo, que genera 95% de los ingresos que percibe el país por exportaciones.

"Tenemos como resistir aunque puede impactarnos", dijo Chávez en una transmisión de la televisora estatal, al reconocer que Venezuela podría verse afectada por la caída de los precios del crudo, pero sostuvo que "tenemos una buena reserva (internacional), y una buena capacidad en otros frentes para garantizar la estabilidad económica, la estabilidad social, y la estabilidad política del país".

Chávez insistió en que la crisis económica de Estados Unidos "se va a agravar", y que el aumento del límite de endeudamiento que aprobó recientemente el Congreso estadounidense "no resuelve los problemas" de ese país.

El mandatario, casi calvo y vestido de traje militar, informó que el Banco Central de Venezuela ya transfirió casi 1.000 millones de dólares al gobierno como parte de las llamadas "reservas internacionales excedentarias", y que su gobierno está a la espera de concretar un financiamiento de Rusia por 4.000 millones de dólares.

Chávez descartó el viernes tener alguna complicación adicional como consecuencia de la enfermedad, pero indicó que la quimioterapia le ha ocasionado pérdida del cabello y un descenso en los niveles de glóbulos blancos y rojos.

Aunque Chávez reconoció el viernes que debido al tratamiento bajará "un poco el perfil público", no indicó si delegaría sus funciones en el vicepresidente Elías Jaua, como lo estipula la carta magna.

A mediados del mes pasado Chávez transfirió algunas funciones administrativas y el manejo de presupuestos a Jaua y a su ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani.

La oposición ha objetado reiteradamente la manera en que Chávez ha manejado sus viajes a Cuba para tratarse su dolencia y ha exigido que se declare la "ausencia temporal" del mandatario y se ceda la totalidad de las funciones presidenciales a Jaua.

Chávez, quien tiene doce años y medio en el gobierno, ha descartado esa opción e insistentemente ha asegurado que desde Cuba sigue ejerciendo sus funciones.

El gobernante enfrenta el cáncer en medio de un difícil momento político a las puertas de una campaña para los comicios presidenciales del próximo año.

A pesar de sus complicaciones de salud, Chávez reiteró el sábado que competirá en las elecciones de 2012 por una tercera reelección.

El mandatario dijo que tiene intensiones de seguir en el gobierno hasta el 2031. "Yo tengo voluntad de vivir hasta allá (2031) y más allá y seguir al frente con ustedes. Se los prometo", acotó.

"Una enfermedad siempre es desgastante desde el punto de vista potencial para un líder y mucho más cuando está en la mitad de una campaña", afirmó Luis Vicente León, presidente de la encuestadora local Datanálisis, al evaluar los costos políticos que puede implicar el cáncer para Chávez.

León indicó que eso no implica de antemano que Chávez vaya a perder las elecciones como consecuencia de su enfermedad, pero sostuvo que esa situación lo obliga a manejar con mucho cuidado los efectos negativos que puede implicar para su imagen.

De acuerdo con un estudio de Datanálisis, una de las principales encuestadoras del país, Chávez tenía para julio una popularidad de 50% que aunque representa un alto porcentaje está muy por debajo del respaldo de 70% que tenía en 2006 cuando resultó reelecto para un segundo período.

La investigación de Datanálisis también reveló que el gobernador opositor del estado central de Miranda, Henrique Capriles, está casi equiparado con Chávez en las preferencias electorales, lo que complica el escenario político para el mandatario.

León dijo que en un proceso electoral "la gente está más sensible, está más pendiente de lo que está ocurriendo, está mirando los candidatos y las ofertas, está tratando de decidir, y por supuesto estar enfermo en medio de una campaña no es para nada atractivo para ningún político".

El analista descartó que Chávez haya decidido ir a Cuba porque tiene mejores servicios médicos que Venezuela y aseguró que su viaje a la isla caribeña responde a que allí puede "mantener el secretismo en torno de su enfermedad".

"Tiene que ir a Cuba para evitar que la información sobre su enfermedad y la magnitud de su enfermedad y los resultados de esa quimioterapia se filtren", agregó.