Unos 200 obreros que habían suspendido esta semana su trabajo en la construcción del nuevo World Trade Center de Nueva York regresaron hoy al trabajo tras alcanzar un acuerdo sobre sus nuevos contratos con la empresa que gestiona las obras.

Los trabajadores -pertenecientes al sindicato de profesionales de cemento y hormigón de la ciudad- y la compañía pactaron ampliar el compromiso actual al menos hasta mediados de agosto, informó hoy a Efe un portavoz de la patronal Cement League.

Ambas partes reanudaron este viernes las negociaciones para sellar un nuevo acuerdo para los contratos que se amplíe más allá del 16 de agosto y evitar así nuevas interrupciones en las obras, a poco más de un mes de la inauguración oficial del Memorial del 11-S, que rinde homenaje a las víctimas de los atentados terroristas de esa fecha de 2001.

Los obreros del sector de cemento suspendieron el lunes su trabajo en la construcción del nuevo World Trade Center en protesta porque la empresa constructora les exigía una rebaja salarial del 20 % para renovar sus contratos que habían expirado el 30 de junio.

El paro afectaba a la nueva terminal de transportes diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava y al rascacielos One World Trade Center, que tendrá 104 pisos de altura cuando esté completado.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, propietaria de los terrenos de la "zona cero", insistió desde el primer momento en que la interrupción de las obras no afectará a la inauguración del esperado Memorial para marcar el décimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Por otra parte, el gremio que representa a los 22.000 carpinteros de Nueva York, decenas de los cuales se solidarizaron esta semana con los trabajadores del cemento y hormigón uniéndose a su protesta, ha votado a favor de declararse en huelga si no alcanzan un acuerdo con la compañía para renovar sus propios contratos.