El Tribunal Supremo Popular de Cuba denegó la apelación realizada por el contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años por delitos contra la integridad del Estado en marzo.

La corte "emitió resolución definitiva en la que desestima la impugnación realizada por el ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross y su abogada contra la sentencia", señaló una nota colocada el viernes en el sitio oficial Cubadebate.

El caso es el más reciente punto de enfrentamiento entre Estados Unidos, que exige su inmediata liberación, y Cuba que insiste en que Gross es un ejemplo de que Washington, ni bajo la administración del presidente Barack Obama, ha dejado de inmiscuirse en sus asuntos internos.

Según el comunicado oficial, los jueces rechazaron el recurso de casación "de manera argumentada" y "los elementos de inconformidad expuestos por el acusado y su letrada contra la decisión de la instancia provincial", indicó.

El Departamento de Estado de Estados Unidos a través de su vocero, Mark Toner "deploró" el fallo, mientras indicó que Gross "es un trabajador del desarrollo internacional que ha dedicado su vida a ayudar a la gente en más de 50 países".

"Vamos a seguir utilizando todos los canales diplomáticos disponibles para presionar por su liberación inmediata", expresó Toner.

Gross, de 62 años, fue condenado en marzo en un juicio. En julio se le concedió una audiencia con los jueces del Tribunal Supremo.

"Aunque no nos sorprende, estamos muy decepcionados con el fallo de hoy, que marca el final del proceso legal de Alan en Cuba", expresó el viernes en un comunicado el abogado estadounidense del contratista, Peter J. Kahn.

El contratista intentó ingresar clandestinamente equipos de telecomunicaciones a nombre de la empresa Development Associates International, una firma que presta servicios a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Los equipos, según Washington, serían utilizados en iniciativas pro democracia y se los entregaría a la comunidad judía de Cuba, pero las autoridades de la isla aseguran que estos proyectos son en realidad una pantalla para financiar una oposición artificial en Cuba con el objetivo de lograr cambios en su sistema político isleño.

Según la nota oficial, el estadounidense tuvo de su lado todas las garantías de la ley y recibió "el tratamiento decoroso y humanista que corresponde", tal como "el propio Gross ha reconocido expresa y públicamente en reiteradas ocasiones".

El comunicado indicó además que se le facilitó un contacto sistemático con sus familiares y con los funcionarios consulares de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

El fallo podría también abrir la puerta para que Gross reciba algún tipo de amnistía o perdón humanitario por parte de las autoridades.

"Al entrar en su 21 mes en una prisión cubana, Alan y la familia Gross entera han pagado un precio personal enorme en la contienda política a largo plazo entre Cuba y Estados Unidos", expresó Kahn.

El abogado exhortó a Washington y a la isla a resolver el caso de manera diplomática; mientras pidió al presidente Raúl Castro que libere al norteamericano por razones humanitarias.

James Boomgard, presidente de la DAI, la firma de contratistas para quien Gross trabajaba se mostró "decepcionado" con el fallo judicial.

"A pesar de la decisión de hoy instamos a que el gobierno cubano tome en cuenta la situación médica que enfrenta Alan y su familia y rápidamente se le permita regresar a casa", expresó el directivo en un mensaje escrito.