Tropas somalíes dispararon el viernes a civiles y mataron a siete cuando unos y otros intentaban saquear alimentos en un centro de la ONU en la capital de este país azotado por la hambruna, dijeron testigos.

Los soldados propiciaron el caos porque intentaron robar comida cuando el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas se disponía a entregar alimentos en el mayor campamento para refugiados en Mogadiscio, señalaron testigos. Después los refugiados se unieron y los soldados les dispararon.

"Fue una matanza. Los soldados dispararon sin piedad a todo el mundo", dijo Abdi Awale Nor, quien vive en el mayor campamento instalado en Mogadiscio para los desplazados por el hambre. "Incluso los cadáveres quedaron abandonados en el suelo y un herido se desangró hasta que murió".

Otro refugiado, Muse Sheik Alí, dijo que los soldados intentaron primero robar algo de la asistencia alimentaria, y que otros refugiados comenzaron a tomar la comida.

"Después los soldados les dispararon y siete personas, entre ellas varios ancianos, fueron muertas en el lugar. Los soldados se apoderaron de la comida y la gente huyó del campamento", agregó.

El presidente y el primer ministro del país se dirigieron a toda prisa al campamento y tenían previsto hacer declaraciones a la prensa.

En Mogadiscio, la capital, casi priva el anarquismo y se ha vuelto más caótica debido a la llegada de miles de refugiados que huyen de la sequía en el sur, epicentro de la hambruna. Diversos grupos internacionales afrontan grandes desafíos para distribuir alimentos dentro de Somalia.

La zona más asolada del país es una región excluida para la mayoría de los grupos de asistencia debido a que la controlan insurgentes vinculados a al-Qaida, quienes niegan que haya hambre y sólo permiten el ingreso al Comite Internacional de la Cruz Roja.

Poco más de 12 millones de personas en el Cuerno de Africa necesitan asistencia alimentaria inmediata. La ONU asegura que sólo 640.000 niños en Somalia sufren desnutrición aguda. El organismo mundial ha declarado cinco zonas de hambruna en Somalia, entre ellas los campamentos para refugiados en Mogadiscio.

Según testigos, dos camiones del Programa Mundial de Alimentos entregaban la asistencia cuando estalló el caos. El PMA a menudo emprende en Somalia la distribución de lo que llama "alimentos húmedos", como por ejemplo avena cocida, para reducir el peligro de que sean saqueados.