Un jurado halló culpable el jueves a Warren Jeffs, líder de una secta polígama, de agresión sexual contra menores en un caso que surgió por dos jóvenes seguidoras a quienes tomó en lo que su iglesia llama "matrimonios espirituales".

El líder de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días no reaccionó cuando se leyó el veredicto.

Jeffs, quien fue su propio abogado, se mantuvo en silencio y mirando al piso casi todo el tiempo de su alegato final excepto por un par de segundos de la media hora que le fue asignada.

En cierto momento murmuró "estoy en paz" y no dijo nada más. El único ruido en la corte fue el chirrido de las bancas de madera llenas de espectadores.

Jeffs, de 55 años, reclamó que sus derechos religiosos estaban siendo pisoteados y que Dios buscaría venganza si el juicio continuaba. Ahora enfrenta una sentencia hasta de cadena perpetua en prisión. La fase de la sentencia comenzó después de que el veredicto fue anunciado, y la fiscalía de Texas informó que podría tomar tres días.

Los fiscales utilizaron ADN como evidencia para demostrar que Jeffs tuvo un hijo con una menor de 15 años y reprodujeron una grabación de audio en la que se escucha a Jeffs agrediendo sexualmente a una menor de 12 años, según las autoridades.

También presentaron grabaciones de audio donde el líder de la secta instruye a una joven sobre cómo complacerlo sexualmente.

Mientras la fase de sentencia inició, la fiscalía dijo al jurado que presentarán evidencia de que Jeffs tuvo 78 esposas además de su esposa legal y que 24 de ellas tenían menos de 17 años.

La Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días cuenta con al menos 10.000 miembros y es una rama radical de la Iglesia Mormona que cree que la poligamia trae glorificación en el cielo. Ellos ven a Jeffs como el representante de Dios en la Tierra.