La Fiscalía anunció el viernes que investigará la declaración de un ex jefe de los paramilitares quien aseguró que los dos hijos del ex presidente Alvaro Uribe se habrían reunido y tuvieron negocios en el pasado con personas vinculadas a esas bandas.

La declaración dada recientemente por el ex paramilitar José Gélvez Albarracín, alias "El Canoso", en la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, que se encarga de recabar los testimonios de desmovilizados, fue enviada a otra dependencia de la propia Fiscalía para que establezca la veracidad de los señalamientos en contra de Tomás y Jerónimo Uribe Moreno, los dos hijos del ex mandatario.

El envío de las copias del testimonio de El Canoso a la dirección de fiscales es un mero procedimiento técnico y no significa que se formulen cargos o se abra una averiguación formal en contra de alguna persona. Todos los testimonios son verificados, pero debido a que el caso involucra a los hijos del ex mandatario ha tomado relevancia en los medios.

No hay ninguna decisión tampoco sobre el ex presidente, dijo la jefa de la Unidad de Justicia y Paz, Elba Beatriz Silva, en conferencia de prensa en la Fiscalía.

El testimonio de El Canoso hace referencia a Tomás y Jerónimo Uribe, así como a Jean Claude Bessudo, un reconocido empresario del sector del turismo; Trino Luna, ex gobernador del departamento de Magdalena, al norte colombiano y condenado por lazos con el paramilitarismo, y otras cuatro personas.

Según el testimonio de El Canoso, los hijos de el ex presidente tuvieron negocios con un ex paramilitar, Ignacio Rodríguez, y hasta asistieron con él a fiestas hacia el año 2004.

La fiscal Silva advirtió que en contra del ex mandatario (2002-2010) no remitieron las copias por esas denuncias y otras por la financiación de su campaña a la Presidencia en 2002 en el departamento de Magdalena, y en la habrían ingresado fondos del paramilitarismo, según El Canoso.

Los señalamientos del ex paramilitar han sido reiteradamente negados por los Uribe, quienes han reclamado que se muestren pruebas concretas.

Jerónimo Uribe reconoció, sin embargo, que él y su hermano, que tienen tiendas de ventas de artesanías colombianas, tuvieron contacto con un hombre llamado Ignacio Rodríguez, quien fue extraditado a Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico en febrero de 2007.

Pero Rodríguez "hasta que lo conocimos, gozaba de buena reputación como persona y como empresario y tenía una empresa de artesanías de coco. Antes de conocerlo a él, conocimos su empresa a través de un programa de la Embajada Americana" en Bogotá, agregó Jerónimo Uribe en entrevista telefónica con la AP.

Con esa empresa, añadió, "hicimos negocios en un año por ocho millones de pesos (unos 4.400 dólares). Eso es todo. Es decir, le compramos artesanías".

En su concepto, las declaraciones de El Canoso son "una venganza de los paramilitares contra mi padre por haberlos extraditado" a un grupo de ellos en mayo del 2008 a Estados Unidos.

"Eso lo dicen (los paramilitares) para hacer creer que tienen información valiosa para que no los extraditen porque dizque son testigos valiosos", agregó.

Jerónimo Uribe dijo tener como pruebas los testimonios de sus escoltas y de otras personas que, según él, demuestran que ni él ni su hermano se reunieron en tres oportunidades con "El Canoso".