Después de sufrir dos descalabros en Wembley la temporada pasada, Manchester United regresa al escenario de sus derrotas ante Barcelona y Manchester City para poner en marcha la nueva temporada del fútbol inglés el domingo contra su rival del patio en el Community Shield.

El City venció a United en abril en las semifinales de la Copa de la FA, torneo que luego conquistó para poner fin a una sequía de 35 años sin títulos. El Barsa derrotó al equipo de Alex Ferguson en mayo en la final de la Liga de Campeones.

Aunque el Community Shield no tiene el mismo prestigio o importancia a esos dos trofeos, el partido que pone en marcha la campaña inglesa es una oportunidad para que el monarca de la liga Premier confirme su supremacía sobre un City que se espera que dispute los primeros puestos esta temporada.

El partido será una prueba para United, con jugadores que todavía se recuperan de compromisos con sus respectivas selecciones y de una reciente gira de pretemporada por Estados Unidos.

"No hay mejor motivación para arrancar bien la temporada", comentó el delantero de United, Wayne Rooney, a la revista Four Four Two. "Jugar contra el City es el mejor arranque posible".

Ferguson, en cambio, le restó importancia al encuentro.

"Es muy fácil ponerse emotivo con estos partidos", señaló el técnico de los Diablos Rojos. "No creo que cambiemos nuestra política. Siempre he considerado el Community Shield como un primer paso para el primer partido de la temporada, y hay dos o tres jugadores que tienen que necesitan un partido (para mejorar su condición)".

El delantero mexicano Javier "Chicharito" Hernández se perderá el encuentro como medida de precaución, tras ser hospitalizado por una supuesta conmoción cerebral sufrida en un entrenamiento en Estados Unidos.

"Tomando en cuenta que sufrió una conmoción hace algunos años, queremos ser cuidadosos con eso, pero debe estar de vuelta a fines de agosto", señaló Ferguson.

El argentino Carlos Tevez, máximo artillero del City la temporada pasada, sigue de vacaciones tras la Copa América, mientras que su compatriota Sergio Agüero, el flamante fichaje del City, estará en la banca.