Apoyados por tanques y cohetes, los insurgentes que combaten a las fuerzas del líder Moamar Gadafi en el oeste de Libia iniciaron el sábado una gran ofensiva hacia varias poblaciones costeras clave cerca de la capital Trípoli.

Centenares de combatientes avanzan por la carretera que procede del poblado montañoso de Yafran con dirección al frente, donde al parecer los combates eran intensos. El fragor de la artillería y la fusilería era incesante.

Su primer objetivo fue el poblado de Bir Ghanam, a unos 30 kilómetros (18 millas) al norte de Yafran. A pesar de los combates, el cadáver de un insurgente muerto al amanecer fue traído a la cercana población de Bir Ayad.

Las fuerzas insurgentes aspiran a "liberar primero Bir Ghanam" y dirigirse luego a Zawiya, una ciudad costera a 50 kilómetros (30 millas), dijeron los insurgentes Jumma Hussein y Yussef Bilin.

"Contamos con la participación de miles de combatientes", dijo Hussein.

La ofensiva es un intento de abrir un nuevo frente y salir del atascamiento en que se encuentra la guerra civil en Libia.

El régimen de Gadafi controla gran parte del occidente del país desde Trípoli. Los insurgentes dominan el oriente, con algunos sectores en el occidente, incluyendo las montañas Nafusa, donde está situada Yafran, y la ciudad costera de Misrata, al este de la capital.

Empero, ninguno de los dos bandos ha logrado avances de importancia desde hace meses. Una campaña de bombardeos efectuada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte contra las fuerzas gubernamentales está ahora en su quinto mes, pero no ha ayudado gran cosa a los insurgentes, pobremente equipados.

La guerra civil de Libia comenzó poco después de las protestas antigubernamentales en el país a mediados de febrero.

La nueva ofensiva en el occidente libio apunta al corazón del territorio controlado por Gadafi. Zawiya, el principal objetivo de los insurgentes en la costa, fue escenario de un gran levantamiento rebelde a comienzos del conflicto antes de ser aplastado a sangre y fuego por las fuerzas gubernamentales.

A principios de semana, los insurgentes dijeron que esperan entrar en Trípoli antes de que termine el mes sagrado del Ramadán, que comenzó el lunes, a fines de agosto.