Los empresarios hondureños pidieron hoy al presidente del país, Porfirio Lobo, garantizar la seguridad jurídica y ciudadana, así como un mayor apoyo a la competitividad para colocar al sector en igual o mejores condiciones que el resto de la iniciativa privada de Centroamérica.

Lobo recibió este viernes a representantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), de la Micro, Pequeña y Mediana Industria, y de cámaras de comercio y productores, entre otros, en el marco de un diálogo nacional que el gobernante inició hace un mes.

El presidente del Cohep, Santiago Ruiz, pidió al presidente que garantice la seguridad jurídica y ciudadana para crear un ambiente de mayor confianza por parte de los empresarios nacionales y extranjeros.

También resaltó los "obstáculos" que hay en el país para acceder a créditos y financiación de proyectos, lo que, aseveró el representante empresarial, quita competitividad y deja en desventaja al sector respecto a la empresa privada de los demás países de la región.

Ruiz le dijo a Lobo que desean "contribuir con la solución de los problemas del país" y pidió que el Gobierno les deje "ayudarle" para alcanzar ese objetivo.

El presidente del Cohep además solicitó al Gobierno garantizar la "absoluta independencia" de los poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en alusión tácita al presidente Lobo, quien ha cuestionado públicamente algunas acciones del sistema judicial.

Sobre un impuesto temporal de seguridad que en junio pasado aprobó el Parlamento de Honduras, orientado a recaudar unos 7.500 millones de lempiras (unos 396 millones de dólares) durante cinco años, Ruiz volvió a subrayar que "es abusivo".

También enfatizó que entre el Gobierno y la empresa debe haber armonía y que el presidente del país debe evitar confrontaciones públicas en medios de comunicación con la iniciativa privada.

Ruiz, que entregó a nombre del Cohep un documento con 16 temas sobre los problemas nacionales, habló del estado de precariedad que caracteriza a la economía hondureña y subrayó que los empresarios piensan que debe cesar el aumento la burocracia en el país.

Al final de la reunión, Lobo le confesó a los empresarios que muchas veces siente vergüenza por lo lento que trabaja la administración pública.

Hay "mucha burocracia, me da pena decirlo", subrayó el presidente, quien además indicó que le ha pedido a uno de sus hijos, que no identificó, que le ayude a "desburocratizar" varias de las instituciones del Estado en las que no se está trabajando con la celeridad deseada.

Lobo se ha limitado hasta ahora a solo escuchar los planteamientos que han hecho representantes de partidos políticos, campesinos, pobladores, maestros y estudiantes, con los que se ha reunido en el último mes en el marco del diálogo nacional.

El gobernante recogerá todas esas ideas en un resumen que enviará al Parlamento para que lo analice y apruebe lo que sea posible.

Lobo asumió la Presidencia de Honduras el 27 de enero de 2010 para un período de cuatro años.