La Bolsa de Tokio registró una fuerte caída del 3,72 por ciento y cerró en su nivel más bajo desde el pasado 18 de marzo, una semana después del terremoto, arrastrada por los temores a una ralentización de la economía global.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró hoy con una pérdida de 359,30 puntos, el 3,72 por ciento, y quedó en 9.299,88 puntos, mientras que el índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, bajó 25,40 puntos, el 3,07 por ciento, hasta 800,96 enteros.

De los 33 sectores del parqué tokiota, 32 retrocedieron, con el sector de la minería liderando las pérdidas, seguido por el del caucho y el de las casas de valores, mientras que el sector del transporte aéreo fue el único que avanzó.

Los valores tokiotas cayeron en picado al inicio de la sesión y se mantuvieron débiles el resto de la jornada, ya que los ánimos se vieron afectados por las caídas de ayer en las bolsas de todo el mundo ante el temor a la desaceleración de Estados Unidos y a que España e Italia agraven los problemas de deuda en Europa.

Los inversores mostraron su nerviosismo con respecto a los datos de empleo en EEUU que se publicaban tras el cierre, tras una semana de datos negativos de la primera economía del mundo.

Por su parte, el Banco Central Europeo también alimentó la preocupación tras su decisión ayer de mantener los tipos de interés sin cambios, mientras que su presidente, Jean-Claude Trichet, contribuyó a empeorar el ambiente ofreciendo una visión pesimista sobre la situación de la economía global.

"Ante la intensa preocupación por una desaceleración de la economía global, los inversores están retirando fondos de los activos de riesgo", explicó Hiroichi Nishi, analista de SMBC Nikko Securities, a la agencia local Kyodo.

Los valores relacionados con la exportación sufrieron importantes pérdidas ya que la intervención unilateral de Japón en el mercado de divisas tuvo un efecto limitado a la hora de depreciar el yen.

El dólar se movió a lo largo de la sesión en torno a los 78 yenes, en comparación con los 80 yenes a los que se llegó a intercambiar ayer en Londres.

El euro, por su parte, se intercambiaba en la banda alta de los 110 yenes al cierre de la negociación.

Toyota Motor perdió un 3,2 por ciento hasta los 3.040 yenes, mientras que Sony cedió un 5 por ciento hasta los 1.828 yenes.

En la primera sección, donde el 94 por ciento de los valores retrocedieron, Amada subió un 1,4 por ciento hasta los 593 yenes después de que se anunciara la incorporación del fabricante de maquinaria metalúrgica al índice Nikkei a partir del 28 de septiembre.

En la primera sección terminaron a la baja 1.576 valores, otros 69 ganaron terreno y 23 cerraron en tablas.

En total cambiaron de manos 2.514.58 millones de acciones, muy por encima de los 1.997,98 millones de la víspera.