Simpatizantes del gobierno se enfrentaron en la región norte del país con un grupo de opositores que protestaban contra la lentitud en la entrega de cédulas electorales paras comicios del 6 de noviembre.

El vocero de la Policía Nacional, comisionado Fernando Borge dijo que el incidente ocurrió el jueves en San Fernando, a unos 160 kilómetros al norte de la capital nicaragüense.

"No tememos mayores datos, pero vamos a informar más tarde sobre lo que ocurrió", dijo Borge el viernes a la AP.

El Canal 12 de la televisión local mostró imágenes de los disturbios, informó que estuvieron involucradas unas 600 personas de ambos bandos y que se registraron en las proximidades de las oficinas del Consejo Electoral Municipal y de la casa de campaña del oficialista Frente Sandinista.

Según los informes de la televisora, en los incidentes resultó herido de bala una persona identificada como Manuel Cuadra, quien fue llevado de emergencia a un hospital del poblado. También resultó lesionado por una pedrada en la frente el alcalde sandinista de la ciudad, Melvin Ortéz.

Recientemente los habitantes de esa población denunciaron ante el Consejo Supremo Electoral (CSE) que unas 1.600 cédulas que fueron solicitadas en 2007 aún no han sido entregadas.

El diputado opositor José Pallais del Partido Liberal Constitucionalista dijo a AP que un 12% de los 600.000 afiliados de su partido aún no tienen cédula. Agregó que el CSE tramita "aceleradamente" las cédulas a los simpatizantes del Frente Sandinista, pero "obstaculiza la tramitación a los que no se identifican como de ese partido".

La firma encuestadora M & R informó recientemente que unos 233.000 jóvenes, que ejercerán su voto por primera vez en noviembre, no han recibido sus cédulas aún. El último día para solicitarla es 8 de agosto.

Las cédulas tienen un costo de unos 13,40 dólares y es el único documento oficial para realizar todo tipo de gestiones ya sean legales, bancarias, etc.

El vocero del CSE, Félix Navarrete, dijo a AP que un 96% de la población apta para votar ya tiene sus cédulas y que las denuncias de la oposición "son propias de su campaña electoral que trata de desprestigiar a la institución ante la comunidad internacional".