El Tribunal Supremo de Cuba ratificó la sentencia de 15 años de cárcel impuesta en marzo pasado al contratista estadounidense Alan Gross, condenado por participar en "planes subversivos" contra la isla, informó hoy la web oficial Cubadebate.

Según ese sitio, la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular emitió una "resolución definitiva en la que desestima la impugnación" de Gross, cuya vista de apelación tuvo lugar hace 15 días en La Habana y había quedado pendiente de sentencia.

La decisión "rechaza de manera argumentada los elementos de inconformidad" presentados en la vista de apelación del día 22 de julio por la abogada cubana del contratista, Nuris Piñeiro, y el propio Gross, quien intervino ante los jueces de esa instancia.

La nota indica que en el juicio celebrado en marzo pasado en La Habana quedó demostrado que Gross "introdujo en Cuba, de manera ilegal, medios de info-comunicaciones para crear redes internas, como parte de un programa del Gobierno de Estados Unidos dirigido a promover acciones desestabilizadoras en el país y a subvertir el orden constitucional cubano".

En cuanto al proceso judicial seguido contra Gross, Cubadebate afirma que el contratista "ha contado con todas las garantías y derechos" previstos en "la Constitución, las leyes cubanas y los instrumentos internacionales relativos a estos temas".

"Ha recibido el tratamiento decoroso y humanista que corresponde, tal como el propio Gross ha reconocido expresa y públicamente en reiteradas ocasiones", añade.

Además, precisa que "como parte de esas garantías y derechos, se le ha facilitado el contacto sistemático con sus familiares y el acceso regular a la asistencia y atención por parte de funcionarios consulares" de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba (SINA).

Gross, de 62 años y detenido en Cuba en diciembre de 2009 por distribuir material tecnológico a una comunidad judía de la isla, trabajaba para la empresa Development Alternatives (DAI), una subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid) dedicada a labores de desarrollo en otros países.

Su detención sumó fricciones entre La Habana y Washington, cuyos Gobiernos no tienen relaciones diplomáticas desde 1961 y arrastran una enemistad desde hace más de medio siglo.

El juicio se celebró en el Tribunal Provincial Popular de La Habana en marzo pasado, 15 meses después de la detención, y concluyó con una condena de 15 años de prisión para Gross por participar en un supuesto "proyecto subversivo del Gobierno de Estados Unidos" contra Cuba mediante el uso de sistemas de info-comunicaciones.

El contratista estadounidense interpuso mediante sus abogados un recurso de apelación ante el Tribunal Supremo, máxima instancia de la Justicia en Cuba.