Los republicanos conservadores hicieron valer su influencia en el caótico enfrentamiento por la deuda nacional, pero en California los moderados intentan llevar al partido hacia el centro en temas como la inmigración, las armas y los derechos de los homosexuales.

La fricción más reciente en una larga pulseada entre conservadores y centristas en California se produce en momentos en que los líderes buscan hacer más competitivos a sus candidatos para las elecciones del 2012, dentro de un estado donde los demócratas controlan la legislatura, acaparan todo cargo estatal y disfrutan de una creciente ventaja en el registro de nuevos votantes.

Además refleja las tensiones que repercuten a nivel nacional mientras los aspirantes presidenciales maniobran con vistas a las primarias del año próximo.

Una reestructuración propuesta de la plataforma del Partido Republicano en California se distancia de su oposición a que parejas del mismo sexo adopten niños, evita toda mención a repeler la decisión de la Corte Suprema sobre el aborto, y retira la exigencia de poner fin virtualmente a todas las prestaciones federales y estatales para los inmigrantes cuya estancia en el país no está autorizada.

Los conservadores han puesto el grito en el cielo, aduciendo que los principios básicos del Partido Republicano se ven amenazados.

"Equivale a castrar las ideas conservadoras", dijo el activista Mike Spence. Los cambios propuestos sugieren que "el Partido Republicano no cree en nada".

Los cambios propuestos tienen lugar mientras los conservadores en Washington han manifestado nueva fuerza política en el debate sobre el presupuesto y la deuda, y parecen ajenos a los esfuerzos de algunos dirigentes en ascenso que han empujado el partido a la derecha en cuestiones fiscales y sociales.

Pero los partidarios de los cambios dicen que el Partido Republicano en California necesita una reestructuración: se ve superado en el registro de votantes y parece destinado a perder el control de más bancas legislativas estatales y en el Congreso federal después de un nuevo trazado de los límites distritales.

Para ellos, la plataforma debería enfocarse principalmente en la economía y los empleos, la principal preocupación de los votantes.

El borrador de la plataforma no elimina la oposición al derecho al aborto ni el apoyo al matrimonio tradicional y al derecho a portar armas, pero les da menor visibilidad.

El texto propuesto "es favorable a la vida y la familia y opuesto a los impuestos", comentó Leonard Lanzi, miembro del comité asesor del partido que apoyó la propuesta, que debe ser revisada en una convención republicana estatal en septiembre.

En cuanto a la inmigración, los cambios tentativos representan la admisión de la cara cambiante del estado. Los hispanos representan un 80% del aumento en votantes empadronados en el estado en la última década, según el encuestador Mark DeCamillo. Ampliar el apoyo hispano "es la cuestión individual más importante que enfrenta el Partido Republicano en California", afirmó.

La plataforma actual rechaza la mayoría de las prestaciones a los inmigrantes sin autorización para permanecer en el país, requiere que aprendan inglés y oficializa el inglés como el idioma del gobierno. En la nueva versión, dice que el gobierno federal debe asegurar la frontera y convenir un acuerdo sobre reforma inmigratoria.