Grupos de estudiantes instalaron hoy barricadas en Santiago y otras ciudades de Chile y se enfrentaron con la policía, al inicio de una nueva jornada de protestas y desafiando una prohibición del gobierno para manifestarse en la principal avenida de la capital chilena.

En Santiago, las barricadas surgieron desde las 07:00 horas (11:00 GMT) de este jueves, cuando los habitantes de la ciudad se desplazan hacia sus ocupaciones diarias, en nueve municipios santiaguinos, perturbando el tránsito de vehículos.

Todos esos puntos están cerca de establecimientos educativos ocupados por sus alumnos y hasta los mismos concurrieron piquetes policiales que emplearon chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y despejar las calles.

También en la Alameda Bernardo O'Higgins, la principal avenida de Santiago y prohibida expresamente como escenario de marchas para este jueves, se registraron incidentes, a corta distancia de la sede presidencial de la Moneda.

Según las autoridades, hubo situaciones similares en varias otras ciudades, entre ellas Valparaíso, Concepción, Valdivia, Iquique y Quilpué.

Para hoy están convocadas dos marchas en la Alameda, una de estudiantes secundarios y otra de universitarios, cuyas federaciones anunciaron para este viernes la entrega de una respuesta a una propuesta presentada a comienzos de la semana por el gobierno con el propósito de resolver el conflicto, que lleva más de dos meses.

La propuesta, de 21 puntos, apunta a una reforma que garantice constitucionalmente una educación pública gratuita y de calidad y el término paulatino de la administración municipal de la enseñanza, que figuran entre las demandas estudiantiles.

No obstante, al menos una decena de federaciones ya adelantaron su rechazo a la propuesta y la continuidad de las movilizaciones, tras calificarla de "ambigua" y de no apuntar a "los problemas de fondo" de la educación chilena.

En ese contexto, el gobierno anunció el jueves la prohibición de manifestarse en la Alameda Bernardo O'higgins, mientras los estudiantes reafirmaron la convocatoria.

La céntrica plaza Italia, donde suelen comenzar las manifestaciones, estaba hoy bajo una férrea vigilancia policial, mientras la intendencia (gobernadora) de Santiago, Cecilia Pérez, anunciaba que se desplegarán un millar de carabineros para mantener el orden.

La noche del miércoles, una reunión del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, con los dirigentes estudiantiles y del profesorado para tratar de llegar a un acuerdo quedó en punto muerto.

Tras el encuentro, Hinzpeter reiteró la prohibición de manifestarse y los dirigentes reiteraron la convocatoria a las marchas.

"Ningún grupo puede estar por sobre la ley. Todos tienen que respetarla", dijo tras la reunión Hinzpeter, que añadió que los convocantes a las protestas "se han puesto en una posición en la que es imposible para el gobierno autorizarlas".

Según explicó, los dirigentes rechazaron lugares alternativos que les fueron ofrecidos para las manifestaciones.

"Esperamos que el Ministerio del Interior recapacite y que entienda que esto es importante para nosotros, como derecho a la expresión", comentó por su parte Camila Vallejo, presidenta de los estudiantes de la Universidad de Chile.

"Esperamos que no haya una represión brutal", añadió.

Según la policía, en la primera hora de incidentes sólo se detuvo a dos mujeres en Santiago, una de ellas menor de edad.