El estelar entrevistador de CNN Piers Morgan, ex director de un tabloide, era presionado el jueves para que regresara a Gran Bretaña a fin de explicar lo que sabe sobre el escándalo nacional de espionaje telefónico.

Sin embargo, un comité parlamentario dijo que no le exigirá formalmente rendir testimonio.

Heather Mills, ex esposa de Paul McCartney, acusó el miércoles al grupo de periódicos Trinity Mirror PLC de acceder a sus mensajes de voz en el 2001, una denuncia que amenaza ampliar las investigaciones más allá del grupo News Corp., de Rupert Murdoch, y su diario sensacionalista News of the World, ya desaparecido.

Mills dijo a la BBC que un periodista destacado del Trinity Mirror — no Morgan — admitió que el correo de voz de la denunciante había sido detectado, y le citó a ésta un mensaje que dejó McCartney después de una discusión de la pareja. Ella no reveló cuál de los periódicos del grupo se trata.

Morgan dirigió el tabloide principal de la compañía, el Daily Mirror, entre 1995 y 2004, y ha negado toda participación en el espionaje telefónico.

Sin embargo, los oponentes de Morgan señalan un artículo del 2006 en el Daily Mail en el que éste dice haber escuchado la grabación de un mensaje que McCartney dejó en el teléfono celular de Mills.

"Parecía solitario, miserable y desesperado, e incluso cantó 'We Can Work It Out' en la contestadora", escribió Morgan.

En una entrevista en el 2009 con la Radio 4 de BBC, Morgan sugirió que la mayoría de los periódicos británicos se habían involucrado en prácticas turbias para conseguir primicias, aunque no se refirió específicamente al acceso ilícito de los mensajes de voz.

Harriet Harman, subdirectora del Partido Laborista, dijo que Morgan tenía preguntas que responder sobre la magnitud del espionaje telefónico en el periodismo británico.

"El público espera con todo derecho que lleguemos al fondo de la cuestión. Por eso es muy importante que la investigación policial revise todas las pruebas y no deje piedra sin levantar", dijo Harman.

La legisladora conservadora Therese Coffey, miembro del comité del Parlamento que examina el escándalo, dijo que Morgan debería regresar a Londres para colaborar con la investigación.