España se vio el jueves obligada a pagar mayores intereses en dos subastas de bonos, reflejando el aumentado temor de los inversionistas sobre la capacidad del país para manejar sus deudas y evitar un rescate financiero.

El Tesoro informó que vendió 2.200 millones de euros (3.200 millones de dólares) en bonos a tres años con un interés de 4,81%, y 1.100 millones de euros (1.560 millones de dólares) en papeles a tres años y medio con una tasa de 4,98%.

En la subasta comparable del 7 de julio, los bonos a tres años tuvieron un rendimiento de 4,3%.

La demanda por la venta del jueves fue más del doble de la oferta.

Después de tres años de fuertes caídas en el principal índice de la bolsa de Madrid, las acciones de las empresas españolas iban ganando 0,9% el jueves.