La economía española mantuvo un crecimiento trimestral del 0,3 %, entre los meses de abril y junio, según el servicio de estudios del BBVA, que achaca este débil avance a la falta de dinamismo de la demanda interna.

El informe prevé asimismo que el crecimiento siga siendo débil en el conjunto de 2011, con un 0,9 %, y que mejore levemente en 2012, con una previsión del 1,3 por ciento.

Esta evolución -señala- se debe "a la incapacidad de la economía española de diferenciarse aún más de las de otros países periféricos dada la falta de ambición en algunas reformas y las dudas sobre la capacidad de las comunidades autónomas para cumplir con sus objetivos fiscales".

Según el BBVA Research, la economía española continuará registrando tasas de crecimiento positivas, si bien resalta que se ha incrementado la incertidumbre respecto a las perspectivas en los mercados de deuda soberana europea.

Por ello considera que si se tienen en cuenta las necesidades de financiación de la economía, este aumento de la percepción del riesgo supone un sesgo adicional a la baja sobre el ritmo de recuperación de la demanda doméstica privada.

Sobre el desempleo que afecta a España, con una tasa de paro del 21 por ciento de la población activa, prevé que la economía será capaz de generar empleo de forma sostenida en el tramo final de 2011, siendo 2012 el año en que la tasa de desempleo empezará a descender gradualmente.