La cantante estadounidense Dionne Warwick se reunió hoy con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para presentarle el proyecto educativo que impulsa con niños del barrio de Vidigal, una favela de Río de Janeiro controlada por el narcotráfico.

"Conversamos sobre educación, pobreza y sobre Vidigal. La presidenta estaba muy interesada en conocer la iniciativa", dijo la diva del soul después del encuentro mantenido con Rousseff en el Palacio presidencial de Planalto.

La cantante, firme defensora de los derechos humanos, fue nombrada en octubre de 2002 Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Warwick, quien hoy fue recibida por Rousseff con un cariñoso abrazo, lucha por extender el sistema educativo entre los niños de Vidigal, una favela tomada por narcotraficantes que se encuentra enclavada en un morro cercano al acomodado barrio de Ipanema.

La artista, de 70 años, aprovechó para visitar un hospital de Brasilia, antes de iniciar un periplo por el país que la llevará durante las próximas dos semanas a otras cinco ciudades brasileñas como Río de Janeiro y Sao Paulo.

Tía de la también cantante Whitney Houston, la artista es una gran admiradora de los ritmos brasileños e incluso ha grabado con músicos locales como Ivan Lins y Jorge Benjor.

En los últimos meses, Rousseff ha recibido a la diva colombiana Shakira, que buscó apoyo para la obra social que impulsa junto con otros artistas latinoamericanos, y a la banda irlandesa U2, que se interesó por el combate a la pobreza y los programas contra el sida.