El presidente del Banco Central Alexandre Tombini aseguró el jueves que el país está preparado para enfrentar un agravamiento de la situación económica internacional en momentos de dificultades en Estados Unidos y Europa.

Aseguró que el Banco Central tiene cuantiosas reservas internacionales y depósitos en reales brasileños que le permiten hacer frente a un deterioro en el escenario internacional.

"La economía internacional está muy integrada y afecta a Brasil, pero estamos bien preparados para un ambiente internacional desafiante como el que vivimos hoy", declaró Tombini en una entrevista con radioemisoras en todo el país.

Pese a sus garantías, la Bolsa de Mercaderías y Futuros, principal índice accionario de Brasil, registraba la tarde del jueves una drástica caída de 5,37%, la más acentuada en lo que va del año. La víspera cerró con una baja de 2,26%, que hasta ese día era el declive más fuerte del año.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, comentó a periodistas que la caída de las bolsas es un fenómeno mundial provocado por el agravamiento de la crisis internacional, pero coincidió con Tombini en que el país está preparado para enfrentar la situación.

"Aún estando preparados puede haber bajas en la bolsa, bajas en el comercio, pero Brasil enfrentará la crisis con un mínimo de daño", aseguró Mantega poco antes de partir a Perú para participar en una reunión de sus pares sudamericanos para discutir acciones comunes frente a la crisis internacional.

Tombini precisó que el entorno económico del mundo presenta grandes desafíos por el bajo nivel de crecimiento económico en los países avanzados que cierran sus mercados y provoca que los países emergentes atraigan más capitales especulativos, con una consecuente valorización de sus monedas.

"Brasil tiene liquidez en reales mucho mayor que antes de la crisis de 2008 y 347.000 millones de dólares en reservas... Son herramientas que tenemos para proveer y mantener la economía funcionando en caso de un agravamiento de la crisis", comentó Tombini.

El funcionario también aseguró que la inflación está bajo control después de una agudización en la primera parte del año.

Anticipó que en los seis meses entre octubre y abril de 2012 habrá una fuerte caída en los precios al consumidor, lo que llevará la inflación al centro de la meta trazada para ese último año de 4,5%.

Para 2011 admitió que la inflación excederá el centro de la meta de 4,5% pero que estará dentro del margen de variación de dos puntos porcentuales hacia arriba o abajo.

Informes oficiales proyectaron una inflación de alrededor de 5,6% para 2011.