Un estudio cinematográfico de Estados Unidos ratificó su denuncia contra una joven argentina que presuntamente filtró imágenes sin editar de la última película de la saga de vampiros "Twilight" (Crepúsculo) al afirmar que ella misma confesó sus maniobras ilegales.

El estudio Summit Entertainment también aclaró en un comunicado difundido el jueves por la noche que su demanda contra Daiana Santia no está relacionada con "la codicia" ni su intención "de acosar a una mujer de una pequeña ciudad de Argentina", sino que se basa en el "robo de material privado y sensible que fue obtenido ilegalmente mediante el acceso a servidores seguros, así como a cuentas de correo privado".

Santia, de 24 años, sostiene que accedió al material fílmico "por casualidad" y negó los cargos de piratería en su contra presentados en una corte federal de Los Angeles. "Breaking Dawn" (Amanecer) es la última película basada en las novelas de Stephenie Meyer.

"No capturé nada, no las difundí, no las guardé. Después de verlo, cerré todo", dijo Santia el jueves por la noche en una rueda de prensa celebrada en Posadas, la ciudad a 1.100 kilómetros al norte de Buenos Aires donde nació.

Sin embargo, el estudio afirmó que, en un encuentro mantenido el 8 de junio con la joven en Posadas, ésta "confesó en presencia de su abogado que accedió a servidores y cuentas de correo mediante un ataque sistemático, robando fotografías, imágenes sin editar y secuencias de video durante varios meses".

Además hay "evidencia indiscutible que la relaciona directamente con direcciones IP (números de identificación de una conexión a Internet) que fueron empleadas en el acceso no autorizado", dijo el estudio. Afirmó que la conducta de la joven parece premeditada y que ésta empleó "tecnología y tácticas" que requieren conocimiento, tiempo y habilidades.

"Como Santia decidió que no quiere cooperar, Summit no ha podido arreglar este asunto de forma privada" con ella y sus abogados en Argentina, por lo que tuvo que iniciar una demanda, agregó el comunicado.

Junto a Santia, estudiante de economía, también fueron demandados su padre Héctor y otras personas que no han sido identificadas.

El abogado de la chica, Hugo Armanini, denunció que técnicos enviados por los representantes legales del estudio visitaron a la joven en su domicilio y le exigieron "de mala manera" que entregara material personal del disco duro de su computadora.

Summit señaló, en tanto, que los abogados de la joven habían indicado que ella estaba dispuesta a permitir que el estudio revisara dos computadoras. Pero Santia incumplió ese ofrecimiento después de la llegada de varios expertos en informática a Posadas, afirmó el estudio.

Criticó que la argentina se haya negado hasta el momento a cooperar para facilitar al estudio cinematográfico el acceso "a esas dos computadoras para verificar por sí mismo que las imágenes y las secuencias fueron borradas realmente" y confirmar hasta dónde y con quién fueron compartidos los archivos a los que Santia supuestamente accedió.

Santia reconoció que descubrió el material en internet, pero no identificó al sitio. "Si quisiera volver a hacerlo, no podría. Navegando vas entrando, entrando por diferentes links. Yo sólo lo vi, no lo difundí como se dijo", aseguró.