James Rodríguez olvidó el dolor en la mano izquierda al fundirse en un abrazo con los hinchas tras marcar el segundo gol de Colombia en el triunfo 2-0 sobre Malí que selló su boleto a los octavos de final del Mundial Sub20.

El mediocampista del Porto de Portugal convirtió a los 90 minutos y llegó a dos goles en el torneo.

"La mano me dolía antes del partido, pero ya en la cancha pasó, uno está jugando por 45 millones de colombianos, se olvida de todo", expresó Rodríguez el miércoles.

El técnico Eduardo Lara elogió la actitud del futbolista y anotó "si él no se queja nadie se queja" y recordó que Jeison Murillo se lastimó un hombro y terminó el partido.

Rodríguez afirmó que no busca el título de goleador del torneo.

"No pienso individualmente, primero el equipo, no busco el botín de oro, sería importante para mí, pero mi pensamiento está en la selección", manifestó ya sin la férula en la mano que llevaba desde el sábado.

Rodríguez se entusiasmó tanto con su tanto que corrió a la tribuna sur baja, donde algunos hinchas aprovecharon la ausencia de la malla para entrar al campo y abrazarlo.

"Desde que comenzó el partido pensé, si hago un gol voy a celebrar con toda la gente y así fue", relató.

Las mallas protectoras se retiraron de los estadios de las ocho sedes por determinación de la rectoría del balompié.